Compra de áreas protegidas

Los bosques se convierten en papel y los ríos en megavatios. Las reservas naturales estatales ya no son suficientes. Donde antes zumbaban los insectos, ahora hay zonas industriales, asfalto o, en el mejor de los casos, monocultivos contaminados con agroquímicos. Los intereses de los negocios y la política a menudo apuntan a la línea equivocada.

Si fuéramos millonarios, simplemente compraríamos el mundo. Imaginemos que podríamos adquirir bosques, ríos, glaciares y ecosistemas intactos con su diversa flora y fauna para protegerlos. Sin tala incontrolada de bosques naturales, sin venenos agrícolas, sin granjas de salmón, sin incendios forestales y sin más caza.

Naturaleza para nosotros y nuestros hijos: ¿un sueño?

La protección del medio ambiente no podría ser más simple. Colabora, cada metro cuadrado es valioso. Únete a nosotros.