Artesanía del Maule - trekkingchile

Artesanía del Maule

La Región del Maule es una de las regiones de Chile con mayor presencia de artesanos en el país. Su variada oferta incluye carpintería, alfarería, orfebrería, tejido, talabartería, entre muchos otros oficios tradicionales. En numerosos casos, estos productos siguen teniendo un uso cotidiano, especialmente en zonas rurales. La Fundación Trekkingchile, en colaboración con la Universidad Chicoutimi y la ONG Village Monde de Québec ha recorrido numerosos talleres artesanales que hoy forman parte de la Ruta de la Artesanía Tradicional del Maule. A continuación, presentamos una cuidada selección de artesanos y sus obras, que reflejan la identidad y el patrimonio cultural de la región.

Francisca Sepulveda

+569662 52 457

fran.artesaniamaule@gmail.com


1. Darío Valdés Gaete

Darío Valdés Gaete es un artesano chileno de San Clemente con más de 20 años de trayectoria, dedicado al trabajo en madera, hierro, cuero y cerámica. Comenzó su oficio tras una crisis laboral a fines de los años 90, transformando su hobby en una carrera que ha evolucionado desde pequeños souvenirs hasta piezas grandes como muebles, tinas y saunas. Su enfoque se ha centrado en el reciclaje de materiales, especialmente maderas reutilizadas. Durante la pandemia, vivió un inesperado auge gracias a la demanda de mobiliario para hogares. Destaca la importancia de la perseverancia, la innovación y el apoyo familiar en su labor. Actualmente, promueve su trabajo a través de redes sociales como @davag.cl y su sitio web www.davag.cl. Cree firmemente en el valor de la artesanía local frente a la competencia extranjera y mantiene una actitud optimista y resiliente frente a los desafíos del rubro. más


2. Ana Contreras: Mantas Maulinas 

Reseña personal: Con una acogedora sonrisa recibe Ana Contreras a sus visitantes en su hogar ubicado en la ciudad rural de Parral, al sur del Maule. Ana es experta tejedora en telares y su especialidad son las maravillosas y originales mantas maulinas, elaboradas de una forma única que no permite que ni el agua ni el viento las traspasen a través de sus hebras y donde ella misma va creando los diseños a puro corazón y experiencia. “Mis mantas tienen identidad propia porque tienen un tejido distinto, porque tienen texturas distintas, el abrigo que la gente necesita, lo térmico, lo impermeable y eso la hace una manta típica maulina”. 

Ana creció al sur de Parral, criada por su padre luego de perder a su madre antes de los dos años. Fue gracias a una vecina que tuvo su primer acercamiento a esta labor, aprendiendo el difícil arte de hilar la lana a los 14 años. A los 17 años su hermana mayor le transmitió el conocimiento de su abuela paterna, ya fallecida, en el manejo del telar y, desde ahí, Ana nunca más paró: las mantas eran su primera especialidad y comenzó a comercializarlas muy joven para lograr fuentes de dinero extra.  

Actualmente, Ana compra directamente la lana de oveja a ganaderos de la misma zona y se encarga de realizar todo el proceso a mano: lavado, hilado, torcido y teñido natural (con vegetales, hojas de cebolla y, a veces, anilinas). 

Con los años y la participación en ferias ha diversificado sus productos: desde boinas, chombas, figuras en lana que teje en palillos y crochet, hasta sus clásicas mantas, ruanas y cintos (un tipo de cinturón grueso que el huaso utiliza para proteger sus espalda y órganos internos del frío) hechos en los cuatro telares que tiene en su hogar. Ella prefiere vender directamente sus productos, ya que afirma que “el comerciante no es mi aliado”, porque no cree que su trabajo como artesana es valorado por ellos. 

Ana Contreras
  • Dirección: Calle Quito 495ª, Población Arrau Méndez, Parral 
  • Redes Sociales: Instagram: @a.contreras.mantatradicional / Facebook: Ana Contreras 
  • Teléfono y Whatsapp +56996148387 
  • Correo electrónico: a.lidia.c.valladares@gmail.com 
  • Formas de pago: sólo efectivo 

3. Luis Guerra: Tejido en Mimbre 

Un impecable y amplio taller instalado al costado de su casa acoge las obras realizadas por Luis Guerra, artesano cauquenino experto en el tejido de mimbre.  

Su relación con el mimbre comenzó cuando él tenía 9 años y conoció a un amigo de su padre que confeccionaba canastos para la uva y de él aprendió el oficio que nunca más abandonó. “Me gustó cómo lo hacía eso de romper la varilla con un partidor y cómo la tejía después, y ahí fui haciendo yo canastitos chiquititos para aprender”, recuerda. 

Después de varias décadas, hoy Luis se ha especializado en su oficio y con una gran disciplina y constancia se ha mantenido vigente e innovando incluso en diseños que incorpora tonalidades naturales y el uso de pitra en sus objetos. 

Él obtiene el mimbre en Pilén, a unos kilómetros de Cauquenes, que crece dentro de una viña, lo que permite que el mimbre esté protegido y no sea comido por animales. Con él trabaja, lo hierve, lo teje y crea diferentes artefactos de uso diario y decoración. 

Uno de los más populares es el tejido de chuico (botella de 5 litros), que le toma unas 4 horas y media de trabajo. También confecciona canastos para leña, de 2 a 3 horas de trabajo según el tamaño. Y objetos más pequeños como bandejas, paneras y fruteras. Asimismo, mezcla el tejido de mimbre con otros objetos decorativos como sillas, lámparas, colgadores, espejos y árboles de navidad. Hace tres años comenzó a incursionar en el trabajo de madera rústica decorativa que también ofrece a sus clientes. 

Luis Guerra
  • Dirección: Calafquén 27, Villa Las Estrellas, Cauquenes 
  • Redes Sociales: no tiene 
  • Teléfono y Whatsapp: +56995791343 
  • Correo electrónico: Creacionesenmimbre@gmail.com 
  • Formas de pago: Tarjetas de crédito, débito, transferencias bancarias y efectivo. 

4. Bernardita Franco: tejidos  

En la zona costera del Maule Sur vive Bernardita Franco, artesana en tejido de lana que con apenas 5 años aprendió a tejer jugando con clavos y lanas, heredando el talento de su abuela Virgina Salgado, que también fue una artesana de la zona. “Mis tías siempre me dijeron que el talento se saltó una generación porque ninguna de las tres hijas de mi abuela tejía y yo tengo esa habilidad de aprender mirando”, dice. 

A sus 14 años llegó por casualidad a un curso de telar y nuevamente el talento innato afloró y aprendió casi sola cómo manejar el telar y desde ahí su vida comenzó a girar en torno a la producción de tejidos. Sus técnicas y conocimientos son diversos: teje a palillos, a crochet, con diferentes telares: el mapuche, maría, de clavos y de pedal. Eso le permite abrir el espectro de productos para ofrecer: desde vestimenta (chombas, chalecos) hasta decoración (pieceras, cuadros). Para el proceso, ella compra el vellón de lana en Cauquenes a productores especializados y se encarga de todo el proceso: hila la lana, lo tiñe con productos naturales como cáscara de cebolla, hojas de boldo, raíces, flores y también con tintes especiales para lana cuando la naturaleza del lugar no le da los colores que busca.  Tampoco comercializa sus productos con intermediarios. Dice que prefiere mantenerse independiente y ella misma recibe a interesados en su casa-taller o en su tienda en el Pueblo Artesanal de Curanipe, pueblo costero del Maule.  

Bernardita Franco
  • Dirección: Kuyenray Artesanía, sector Cardonal, Curanipe y Feria Pueblo Artesanal. Calle Río Parrón c/ Costanera, Curanipe 
  • Redes Sociales:  Instagram: @kuyenray.artesanias  / Facebook: Kuyenray Artesanías 
  • Teléfono y Whatsapp: +56976432662 
  • Correo electrónico: Bernardita.franco67@gmail.com 
  • Formas de pago: Tarjetas de crédito, débito, transferencias bancarias y efectivo. 

5. Jessica Quipainao: orfebrería mapuche

La pasión por difundir la belleza de su cultura hizo que Jessica Quinapao llegara a la orfebrería. Ella buscaba una forma de mostrar de una forma bonita los diferentes símbolos asociados al mundo mapuche en Chile y, por eso, en 2017 creó Joyas Aliwén, con epicentro en su local San Javier. Para ella, eso es un gran plus, porque se ha dado cuenta que a la gente le gusta comprender qué es lo que usa y están abiertos a aprender. Con una energía fuerte y apasionada, Jessica disfruta explicando con profundidad y alegría cada detalle de sus joyas y su relación con la cultura mapuche. Su formación en orfebrería comenzó con un curso, pero continuó su aprendizaje gracias a una joyera mapuche que terminó por darle el toque final a su estilo. Su proceso creativo es muy espiritual y conectado con su interior: “últimamente me está pasando que estoy soñando las joyas, despierto, de repente a las 3 de la mañana y comienzo a confeccionarla”. 

Entre sus obras se cuentan aros, collares, anillos y prendedores que fabrica con materiales como la alpaca, el cobre, la plata y el bronce. A través de ellos difunde símbolos mapuches como la fuerza, la familia, la protección de la tierra, la fertilidad y la cosmovisión general del pueblo mapuche.

Jessica Quipainao
  • Dirección: Pasaje Gerardo Espinoza 1778, Villa Don Matías, San Javier
  • Redes Sociales: Instagram: @joyas.aliwen
  • Facebook: Joyas Aliwen
  • Correo electrónico: jesyale77@gmail.com
  • Teléfono y Whatsapp: +56979818083
  • Formas de pago: Tarjetas de crédito, débito, transferencias bancarias y efectivo.

6. Gabriela Alarcón Solorza: piedra toba

En la cordillera del Maule, específicamente en el sector de Colbún y Quinamávida, se encuentra la piedra Toba, que está formada por cenizas volcánicas fosilizadas. Muy conocida por su porosidad y fácil manejo, es una piedra históricamente utilizada en el mundo. Sin embargo, en Chile es especialmente característica en la región del Maule, donde hace unos 30 años se ha extraído con mayor intensidad para su uso. El fácil manejo se une a la belleza de la piedra, que lleva tonos matizados que van desde el verde, aguamarina, blanco, beige y café intenso.

Gabriela Alarcón, en Quinamávida, es artesana en esta piedra y comenzó hace más de una década a vender sus productos en su hogar. Con el objetivo de aumentar sus ingresos, aprendió observando de un taller cercano a trabajar la piedra y más tarde se instaló con un espacio de ventas en su hogar en la orilla del camino. Sigue asociada con ellos para obtener la materia prima y, a pesar de sus problemas de salud, sigue fabricando artículos y participando en ferias nacionales. Hay varios tipos de productos de muchos tamaños y formas hechos de esta piedra: floreros, morteros, lapiceros, platos, vasos y hasta aros. La estética de la piedra transforma cada artefacto en una pieza única.

Gabriela Alarcón Solorza
  • Dirección: Camino a Quinamávida s/n, Colbún
  • Teléfono y Whatsapp: +56984415055
  • Correo electrónico: gabaltoba60@gmail.com
  • Formas de pago: Transferencias bancarias y efectivo. 

7. Rocío Sandoval Toro: orfebrería de rescate patrimonial

Si bien el trabajo de Rocío Sandoval no es estrictamente tradicional, la inspiración para realizarlo está ligada íntimamente al patrimonio y la cultura maulina. En su taller ubicado en el centro de la ciudad de Linares, Rocío trabaja como orfebre escuchando música chilena tradicional a todo volumen; es su inspiración actual para el proyecto que la tiene sumergida en la creación de broches que retratan pasajes del Canto Campesino y la Poesía Popular de la Región del Maule. Una recopilación de prosas de 24 cantores de la zona que se plasmarán en sus joyas. Para este proyecto ella trabaja con plata, cobre, bronce y alpaca, materiales que utiliza constantemente en sus creaciones.

“Conocí el Canto a lo Poeta (un estilo de música y composición tradicional del campo de Chile) y me voló la cabeza. Por eso me metí al proyecto, pero luego lo amplié al Canto Campesino para incluir a las cantoras (el Canto a lo Poeta es sólo de hombres). Aprendí en talleres detalles como las guitarras que se utilizan y me enamoré del sonido, la gente y todo el ambiente”, explica Rocío.

Su trabajo anterior también ha estado inspirado en el Maule: anteriormente realizó un proyecto que plasmó en joyas los petroglifos de Guaiquivilo en la cordillera de Linares, un sitio cerca de 1000 inscripciones en piedra. “Ocupé la estética de ellos, no me metí en su interpretación y confeccioné tres platos grandes, posavasos y joyería”, recuerda. En sus joyas utiliza constantemente elementos de la naturaleza maulina, rescatando elementos que le dan más atractivo a las piezas. “Me llama la atención usar estos materiales simplemente porque creo que se ven bonitos”.

Rocío Sandoval Toro
  • Dirección: San Martín 587, Linares
  • Redes Sociales: Instagram: @taller.nn
  • Sitio Web: www.tallernn.webnode.cl
  • Teléfono y Whatsapp: +56988384257
  • Correo electrónico: talleranonimo.cl@gmail.com
  • Formas de pago: Tarjetas de crédito, débito, transferencias bancarias y efectivo. 

8. Asociación Tejedoras de Quinamávida

En el corazón de la verde y exuberante zona cordillerana de Quinamávida, se encuentra la sede y sala de ventas de la Asociación de Tejedoras de Quinamávida. Con más de 27 años de existencia, esta agrupación fue formada por hijas, nietas y sobrinas de las antiguas tejedoras del sector, que por generaciones le dieron la fama de las mejores mantas y tejidos de la región. Jéssica Díaz Torres, su presidenta, relata el inicio de la cultura textil del lugar, explicando que fueron los indígenas que vivían en los alrededores -llamados Putaganes- que iniciaron el trabajo con lana y que se mantiene hasta hoy con casi 100 artesanos de la lana, casi todos heredando el saber de sus propios ancestros que trabajan la lana desde la esquila de la oveja hasta el tejido mismo.

¿Qué es lo que identifica técnicamente el tejido tradicional en telar de Quinamávida? Jessica Díaz explica: “lo que nos caracteriza a nosotros son las orillas: nosotras trabajamos con dos tramas que les llamamos hisopos, y hacemos terminaciones en los flecos. En el sur de Chile trabajan largo y nosotros de forma circular, lo que nos permite cortar y enrejar esas terminaciones en los flecos”.  En cuanto a diseño, sus diseños son planos, con mucho color, pero sin figuras como en otras zonas del país. Jessica es fundadora de esta agrupación, y su amor por su tierra es palpable. Ella creció rodeada de lana, gracias a su madre, Rosa Torres, que con sus tejidos aportó para la educación y alimentación de sus hijos. “La gente de aquí vendían en sus casas, colgaban sus productos en los patios de adelante y venían compradores en bus o iban caminando hasta Panimávida a vender con sus productos al hombro”.

Asociación Tejedoras de Quinamávida
  • Dirección: Sala de Ventas: Quinamávida s/n (frente a Callejón La Quesería), Colbún
  • Teléfono y Whatsapp: Jessica Díaz Torres, presidenta +56976516099
  • Formas de pago: Tarjetas de crédito, débito, transferencias bancarias y efectivo. 

9. Armandina del Carmen Rodríguez Retamal: tejido en pita

Dueña de una hermosa sonrisa y un entusiasmo brillante, Armandina Rodríguez, más conocida como “Mandy”, relata con entusiasmo su historia con el tejido de la pita, fibra vegetal que se encuentra en toda la región. Este oficio viene de su madre, Rosa Elena Retamal Retamal, que tejía en pita y fabricaba sopladores, chupallas y bolsos y los vendía en el mercado de Constitución, en la zona costera del Maule. Eran 14 hermanos y ella les inculcaba el aprendizaje del trenzado, sin embargo, a ninguno le llamaba la atención el oficio. Pero, un día, hace 7 años, en un viaje por la carretera entre Constitución y Putú (localidad en la que vive actualmente), Mandy observó la pita plantada en la orilla del camino y pensó que sería interesante retomar el oficio de su madre y ver si era capaz de recordar lo que su madre le enseñó. “Mi mamá me dejó este legado, y retomarlo para mí es un orgullo”, dice emocionada.

Ella recuerda la anécdota de su primer canasto hecho con pita: “me dijeron que parecía canoa o cuna de bebé, lo tuve varios días a la venta y un día pasó una señora y me preguntó el precio y yo le di uno más barato para deshacerme de él. Y ella me pagó, pero me dio más dinero y me dijo ‘tome, valore su trabajo porque esto no lo hace cualquiera’ y eso me alentó a seguir. Porque a mí me motiva, más que vender, que me digan que mi trabajo es lindo, es una satisfacción tan grande”. Ella misma recorre los alrededores recolectando la pita, la prepara cortándola con un cuchillo y luego la teje con diferentes técnicas, donde su especialidad característica es el trenzado. Los productos que confecciona son muy variados: desde floreros, bolsos, sopladores, individuales hasta aros, portavasos y pequeños adornos, incluso la intervención de otras piezas decorativas. Sus precios van desde los 2500 hasta los 30 mil pesos. Actualmente, participa en ferias de artesanos y tiene un local frente a la Plaza de Armas de Putú donde, además, administra el museo del pueblo que está al lado. “Yo me siento feliz con lo que estoy haciendo y representando a Putú en todos lados”.

Armandina del Carmen Rodríguez Retamal
  • Dirección: Kiosco frente a Plaza de Armas de Putú, al costado del Mercado Campesino
  • Teléfono y Whatsapp: +56984379173
  • Formas de pago: Transferencias bancarias y efectivo. 

10. Luis Ortúzar Araya: tejido en mimbre, cantor  y poeta campesino

Tener a Luis Ortúzar, más conocido como Chincolito, en esta recopilación de artesanos es un verdadero honor. Es uno de los representantes del canto y la poesía campesina chilena más importantes de la historia y a sus 82 años sigue ligado 100% a la vida de campo y la creación. Ha hecho de todo, “cuando hay sol hago hasta sombra”, dice entre risas. Ha sido arriero, carbonero, leñador, chacrero, chofer de tractor, cantor, poeta, payador y tejedor de mimbre. Solo oficios relacionados con el campo chileno y del Maule, donde ha vivido toda su vida, desde Chequenlemu, al norte de la región, pasando por Rauco, Parral y actualmente Putú. Desde los 5 años aprendió el tejido en mimbre, cuando en su casa un amigo de la familia confeccionaba sillas y canastos.

“Por qué soy artesano, porque no quiero que esto muera. Si alguien quiere aprender y venir para acá yo le puedo enseñar con mucho gusto. Si muere la artesanía muere un pedacito de Chile… y yo a mi país lo quiero”, reflexiona y agrega, “la raíz es para quererla, para hacerla crecer cada día más y no servirse de ella, sino que hay que servirla a ella”. Chincolito explica el proceso del mimbre con detalle: primero va a cortarlo a los desagües en los humedales, trasladarlo, pelarlo, partirlo hasta encontrar la flexibilidad para comenzar el tejido. La época de cosecha termina en mayo y desde esa fache comienza a tejer, especialmente en las tardes y noches luego de terminar el trabajo con las siembras y los animales. Para él, “lo más importante es que no se vea la punta de la orilla donde empieza el otro mimbre, porque el artesano tiene que ser prolijo, , no chambón, como decía mi abuelo”. Confecciona diferentes objetos de varios tamaños: paneras puede tejer tres en un día, mientras que una botella de 5 litros, para tejerla, se demora tres días.

Luis Ortúzar Araya

  • Dirección: Parcela On Garry, Putú
  • Teléfono y Whatsapp: +56984036450
  • Formas de pago: Transferencias bancarias y efectivo. 

11. Astrid Capurro Avendaño: tejido en pita

Sentada en el cómo sofá de su linda casa, Astrid Capurro Avendaño escucha la famosa y clásica radio Pudahuel mientras teje con gracia cada hebra de la pita. Una técnica que aprendió de niña gracias a su tía, una tejedora de coirón que le enseñó en su natal Talcahuano, en la región de Bío Bío. Ella mantuvo este conocimiento y lo volvió a sacar a la luz a los 28 años, cuando ya viviendo en la región del Maule, en la ciudad de Linares, decidió dedicarse totalmente a la crianza de sus hijos y comenzó a trabajar haciendo manualidades con cosas naturales recolectadas de la naturaleza. El tejido de la pita resucitó en su corazón y con los años se comenzó a dedicar exclusivamente a él, cuando vio con los años que el interés de la juventud aumentaba por él. “Ahora en la plaza solo yo tengo puesto de pita y me la compran toda, es que veo que hay un despertar de valorar lo antiguo, lo tradicional, aproximadamente desde el 2015 en adelante”, afirma.

Sus obras se caracterizan por un delicado tejido, usa cuatro tipos de técnicas: la aduja (que se teje con aguja), el embarrilado, el trenzado y el entramado doble. Con ellos confecciona todo tipo de objetos como cestas, joyeros, floreros, lámparas, espejos, collares, pesebreras y posavasos, entre otros, con un sello muy personal, incluyendo a veces pequeños elementos naturales que recolecta.

Astrid Capurro Avendaño
  • Dirección: Villa Galilea, pasaje Alejandro Montecinos 423, Linares. O en Casa de la Cultura, Alameda de Linares
  • Redes Sociales: Fan page de Facebook: Atrapasueños, cestería y artesanías rústicas
  • Teléfono y Whatsapp: +56962040623
  • Correo electrónico: astridcapurro@gmail.com
  • Formas de pago: Transferencias bancarias y efectivo. 

12. Rodrigo Loyola Valenzuela: textil lana en telar “Santa Filomena Telares”

Conocer a Rodrigo Loyola, es transportarse a un mundo lleno de creatividad, conocimiento, cultura y patrimonio. Llegamos a él específicamente por su trabajo textil: el tejido de mantas en telar. Sin embargo, al conocerlo se abrió un gran abanico de conocimientos agrícolas, patrimoniales, religiosos y culinarios. Un mundo que conserva y difunde en su taller-hogar lleno de objetos antiguos, naturaleza e historias. Nacido hace 44 años en una familia de agricultores en Coibungo, creció en el campo profundo del Maule y hoy se dedica al tejido en telar de mantas con lana de ovejas que él cuida en su propio hogar. El 80% del proceso de la lana lo hace personalmente y se caracteriza por realizar diseños con colores y estilos innovadores, pero conservando la base tradicional de la manta maulina.

“En 2009 empecé a criar ovejas, porque esta zona no es muy ovejera, antiguamente mi papá decía que se les enfermaban de las patas porque aquí es muy húmedo, entonces por eso la gente no las criaba. Pero traje un par y comencé a ver cómo funcionaban y con un buen tratamiento las ovejas finalmente andan súper bien. Luego, aprendí a esquilarlas y a juntar lana y en ese momento pensé que yo era capaz de hacer mantas con mi propia lana. Me enseñó una familia artesana de Pencahue (un poco más al norte en la región). Fui su aprendiz, ellos me enseñaron y me especialicé en lana más delgada”, explica. Según explica Rodrigo, sus clientes son mayoritariamente profesionales entre 30 y 50 años, que valoran la artesanía, que les gusta la vida en la naturaleza y que valoran el tejido liviano, la caída y el diseño de sus mantas. El proceso de tejido de una sola manta dura aproximadamente una semana. Es un trabajo lento, pero que le permite también usar su creatividad, innovando con colores y tendencias más contemporáneas y mezclando teñidos naturales y químicos. Sus precios varían entre los 40 mil hasta 120 mil pesos chilenos.

Rodrigo Loyola Valenzuela
  • Dirección: Parcela 39, Santa Lucía, Coibungo, Villa Alegre
  • Redes Sociales: Instagram: @telaressantafilomena
  • Teléfono y Whatsapp: +56985008900
  • Correo electrónico: rloyolaval@gmail.com
  • Formas de pago: Tarjetas de crédito, débito, transferencias bancarias y efectivo. 

13. Manuel De la Fuente: escobas

Fue de su padre que Manuel de la Fuente aprendió el oficio de hacer escobas. Cuando niño observaba y ayudaba en su confección junto a sus hermanos. Era una forma de ganar un dinero extra al trabajo del campo. En Coibungo nació y creció junto a su familia en pleno campo, sin embargo, también vivió 44 años en Santiago, capital de Chile, trabajando en una fábrica de zapatos como jefe de sección. La disciplina y perseverancia son partes esenciales de su formación. Las mismas que hoy aplica para confeccionar cada una de sus escobas que vende y al por mayor y al detalle. Luego de su retiro, hace 14 años, regresó a su natal Coibungo junto a su familia y en la búsqueda de una actividad para pasar el tiempo, se reencontró con el oficio de las escobas. “Acompañé a un señor que hacía escobas aquí en el sector para re aprender el oficio, aunque yo tenía una idea por mi papá.  Y cuando él enfermó y falleció, le compré a su hermana todos sus materiales y empecé a fabricar yo, el año 2010. Y me resultó. Lo que hice fue hacer las primeras 40 o 50 escobas y las regalé con la condición de que me dijeran cuáles eran las fallas que tenía, para arreglarlas después”, recuerda.

La materia prima -el maicillo- lo planta y cosecha personalmente en su terreno de una hectárea y media. Lo siembra en octubre y cosecha en marzo/abril para evitar la temporada de lluvias. Ha llegado a hacer 2500 escobas en un año, pero el número puede variar dependiendo de la cosecha de cada año. Se demora 35 minutos en fabricar cada escoba y el proceso requiere de mucha precisión, pero también de una gran fuerza física. “El día que no pueda, no las hago no más. Mi hijo quiere continuar el tema cuando yo no pueda hacer”, afirma. Pero mientras tanto, él disfruta de mostrar a la gente el proceso de su trabajo, “yo me siento muy bien cuando interactúo con las personas y les puedo mostrar todo y contarles cómo trabajo”.

Manuel De la Fuente
  • Dirección: Calle Samuel Castillo s/n, Coibungo, Villa Alegre
  • Teléfono y Whatsapp: +56977918066
  • Formas de pago: Transferencias bancarias y efectivo. 

14. Multitaller Femenino María Angélica Garrido de Lagunillas

Una iniciativa turístico-económica enraizada en los alrededores de la ciudad de Cauquenes están realizando un grupo de doce mujeres y vecinas del sector que crearon el Multitaller Femenino María Angélica Garrido. Su objetivo es recuperar los saberes ancestrales de sus familias y ponerlos en valor para los visitantes ¿El centro de esta iniciativa? El tejido y producción de lana de la forma más tradicional posible. Marcela Pradenas Soto es la presidenta de la agrupación, y explica la visión del grupo: “queremos ofrecer tradiciones antiguas trayéndolas al presente. Desde la choya, el juego del tejo, la confección del pan cocido con leña de huañil y espino, el canto popular y la forma antigua de hilar y tejer la lana de nuestras ovejas”.

Las doce vecinas de este sector llamado Lagunillas trabajan en conjunto para mantener estos saberes ancestrales. Algunas tejen en telares de diferentes tamaños, otras que solo hilan, otras que hacen manualidades o tejen a palillo. Oriana Lagos Pradenas, integrante del multitaller, explica cómo todas trabajan en conjunto para procesar la lana de sus propias ovejas, hervirla, lavarla en el río y comenzar el proceso de teñido, que es su favorito, “porque puedo jugar con los colores y mezclarlos. En teñidos artesanales usamos, por ejemplo, la cáscara de la cebolla que da un café clarito, la beterraga, distintas hojas que se hierven y dan colores, el vino tinto y la cochinilla, que es un bichito que se seca y da un color muy lindo. Pero al final depende de la calidad de la lana el color que pueda dar”. Agendar una visita significa no sólo conocer sus productos de lana, si no adentrarse también en un espacio multisensorial del campo chileno: comida, música, baile y juegos son algunas de las experiencias que ofrece este grupo de mujeres maulinas.

María Angélica Garrido de Lagunillas
  • Dirección: Quella Sur, Sector Lagunillas, Cauquenes
  • Teléfono y Whatsapp: Marcela Pradenas Soto (presidenta) +56935960325
  • Correo electrónico: marcelapradenassoto@hotmail.com
  • Formas de pago: Transferencias bancarias y efectivo. 

15. Marta Zúñiga González: hojas de choclo

Marta es dueña de una personalidad chispeante y de un sentido del humor encantador. Su artesanía en hoja de choclo refleja lo que es ella: color, libertad y originalidad. Nació en Villa Alegre hace 67 años, donde su abuelo y papá eran toneleros (fabricantes de contenedores donde se guarda el vino en madera de roble en las bodegas) y su mamá trabajaba con lana. Pero Marta sólo seguía a su papá y las lanas no iban con ella. En medio de sus juegos de niña en pleno campo, con sus hermanos jugaban con las hojas de choclo y fabricaban espantapájaros y otros juguetes. Pero sólo hace 25 años decidió tomar más seriamente el trabajo con la hoja de choclo para fabricar objetos artesanales.

Desde ahí no ha parado. Mezclando a veces sus conocimientos con el tejido de la pita, con la orfebrería e incluso la madera, la hoja de choclo ha sido el centro de su trabajo y la ha llevado a ser partícipe fuerte en agrupaciones sociales y ferias nacionales. Siempre busca innovar en sus creaciones, impregnando originalidad y color. Confecciona una gran cantidad de objetos: pesebres, muñecas, figuras temáticas, joyas hasta decoración. En el Maule es la única artesana que trabaja la hoja de choclo que se encuentra activa y apenas se registran una decena de artesanas del mismo material en todo el país.

Marta Zúñiga González
  • Dirección: Abranquil 1327, Linares
  • Redes Sociales: Instagram: @artesania.blancaflor
  • Teléfono y Whatsapp: +56999585997

Formas de pago: Tarjetas de crédito, débito, transferencias bancarias y efectivo. 


16. Loceras de Pilén: tesoros humanos vivos de la UNESCO

Una de las artesanías más importantes de la región del Maule es la loza de Pilén. Pilén es un sector rural cercano a la ciudad de Cauquenes. Es ahí donde se ha desarrollado por casi dos siglos el trabajo con una greda especial que el suelo de ese sector produce. Hoy, apenas 18 mujeres de avanzada edad quedan realizando este trabajo que están calificadas como “Tesoros Humanos Vivos” por la Unesco, ya que la forma de trabajar la greda es completamente manual, sin torno, y ligada a un proceso 100% artesanal. Sin embargo, el retorno económico de esta actividad sigue siendo precario, lo que las obliga muchas veces a tener que dedicarse a otros trabajos alternativos.

Son ellas las que personalmente van a buscar la greda al sector alto de Pilén, la llevan a sus talleres y comienzan un largo proceso para molerla, cernirla, mojarla, moldearla, secarla y, finalmente, cocerla al fuego con leña. Todo completamente hecho a mano. Antiguamente, estas mujeres viajaban a pie los 15 kilómetros que las separan de la ciudad de Cauquenes para vender sus objetos en la feria semanal.  Pero la dureza del esfuerzo que trae este trabajo ha hecho que las generaciones más nuevas lo vayan abandonando.

Delfina Aguilera es una carismática locera que recibe constantemente visitantes de todo el mundo para mostrarles el proceso detallado de creación. Una experiencia magnífica. Con su encanto y humor, revisa cada paso y relata su sorprendente historia, que comenzó con su madre fallecida cuando ella tenía 7 años, quien también era locera. Luego se perfeccionó con su abuela y tía paterna, que también se dedicaban a la fabricación de loza de greda. Tuvo 12 hijos a los que logró sacar adelante gracias a su trabajo y hoy solo una de ellos, Noemí, comienza a seguir sus pasos parcialmente. “Por eso le tengo cariño a mi trabajo porque yo he vivido de esto, lo he logrado con la loza y mi esfuerzo. Me las he rebuscado de una manera y otra”, reflexiona. Su talento la ha llevado a varios países, como Suecia, Estados Unidos y Argentina, además de muchas ciudades de Chile.

Las loceras están agrupadas en una asociación que se reúne una vez al mes. Si bien cada una trabaja de forma independiente, estar agrupadas les permite alcanzar otros objetivos. La presidenta es la señora Trinidad Lara, que también aprendió el oficio de su abuela y hoy participa en algunas ferias nacionales. Los objetos creados son muchos, de diferentes tamaños y precios más que accesibles. Tejas, ollas, platos, tazas, esculturas, jarros y hasta cucharas. Se puede encontrar a algunas artesanas directamente en la feria que se instala en el centro de Cauquenes los miércoles y sábados o visitarlas en sus casas ubicadas en el mismo sector de Pilén, rodeadas de viñas milenarias y vistas atrapantes.

Loceras de Pilén
  • Delfina Aguilera
  • Dirección: Los Cruceros, Sector Pilén Bajo
  • Teléfono y Whatsapp : Delfina Salazar Aguilera (hija) +56996589707
  • Correo electrónico: (hija) delfitasalazar@gmail.com
  • Formas de pago: Transferencias bancarias y efectivo. 
  • Asociación Loceras de Pilén
  • Presidenta: Trinidad Lara
  • Teléfono y Whatsapp: +56961506717
  • Correo electrónico: laracastillotrini@gmail.com
  • Formas de pago: sólo efectivo

17. Agrupación Artesanas de Rari: tejedoras en crin de caballo

Entrar a Rari es como sumergirse en un lugar mágico lleno de colores y alegría. El pueblo precordillerano es reconocido como “Ciudad Artesanal del Mundo” por el World Crafts Council gracias a su original artesanía en miniatura tejida en crin de caballo traspasada durante siglos por las mujeres de la zona, que desde 2010 son reconocidas como Tesoros Humanos Vivos por el Estado de Chile y la Unesco.

Esa magia se la da, sin duda, las encantadoras y acogedoras mujeres que cultivan con amor esta técnica ancestral heredada por generaciones. La Agrupación Artesanas de Rari, un grupo creado en 2012 para apoyarse mutuamente en la comercialización de su oficio, es testimonio del encanto de las artesanas rarinas. Ellas no solo forman una red de trabajo, sino también un grupo que honra y celebra su historia. Ana María Muena, integrante de la asociación dice: “nosotros siempre las tenemos presentes, porque antes jamás fueron reconocidas. Yo las recuerdo alegres, a pesar de todas las adversidades que tenían, cantaban mucho, tocaban guitarra y eran felices”. Sacando cuentas, ella es 5ta generación de tejedoras y con su nieta ya van por la 7ma.

Esta asociación reúne a 14 integrantes que no sólo trabajan en la comercialización, sino también en proyectos de salvaguarda y turísticos. Si bien hay más de 100 artesanas registradas como tejedoras de crin en Rari, este grupo es uno de los tres organizados formalmente, su presidenta es la señora Eusebia Kessi.

Collares, rosarios, aros, anillos, decoración, broches, animales y figuras humanas nacen entre risas, reflexiones, secretos y chistes que comparten en conjunto. Las comercializan en sus casas o en conjunto por encargos grandes, en ferias por el país o recibiendo a grupos de turistas.

Agrupación Artesanas de Rari
  • Agrupación Artesanas de Rari
  • Dirección: Avenida Rari s/n, Rari
  • Teléfono y Whatsapp: +56938928094 (Eusebia Kessi, presidenta agrupación)
  • E-mail: agrupartesanasderari@gmail.com
  • Métodos de Pago: Transferencia bancaria y efectivo.

18. Maestra Madre: tejedoras en crin de caballo

En el corazón de la hermosa localidad precordillerana de Rari  (Ciudad artesanal reconocida por el World Crafts Council) está la sede de la agrupación Maestra Madre, el grupo más antiguo de tejedoras de crin de caballo.

Creada en 1998, hoy tiene a nueve artesanas activas que mantienen este espacio de trabajo y reunión de forma impecable y que incluye un estacionamiento amplio y una plaza de juegos para niños. Dentro se despliega un espacio de venta lleno de colorido con sus creaciones y otro lugar para recibir visitantes, turistas y grupos que llegan para conocer de cerca a estas artesanas que desde 2010 son reconocidas como Tesoros Humanos Vivos por el Estado de Chile y la Unesco.

Ellas relatan con entusiasmo cómo cada una ha heredado este oficio por varias generaciones y la relación cotidiana que tienen con el tejido de crin de caballo, que se entrelaza con la creación de objetos originales y coloridos que confeccionan en conjunto.

En la colorida vitrina resaltan animales en miniatura: cisnes, tortugas, lagartos y las emblemáticas mariposas. Joyería de todo tipo: collares, aros y prendedores, además de objetos decorativos como brujas, flores, marcadores de libros y los encantadores canastos de la abundancia: una línea de 12 canastos en miniatura de colores que llevan dentro una semilla y que se cuelgan en las casas para potenciar la abundancia.

Maestra Madre
  • Agrupación Maestra Madre
  • Dirección : Avenida Rari, s/n, Rari
  • Teléfono y Whatsapp :+56992670162 / +56962681750 (Nancy Alcántara, Representante Legal)
  • Instagram : @maestramadre.crin
  • Métodos de Pago: Transferencia bancaria y efectivo.

19. Manos Rarinas: tejedoras de crin de caballo

Mariela Medina (48 años) es una mujer con una fuerza creativa que brilla en sus ojos cada vez que habla del tejido del crin. Junto a otras familiares creó la fundación Manos Rarinas, que nació de la necesidad de darle nuevos impulsos a las generaciones artesanas más jóvenes de Rari, una localidad que fue nombrada Ciudad Artesanal por el World Crafts Council y sus artesanas como Tesoros Vivos Humanos por el Estado de Chile y la Unesco.

Tenía apenas 4 años cuando hizo sus primeros intentos por tejer y nunca dejó de tejer. En 2018 comenzó a vender sus creaciones gracias a capacitaciones que tomó con la Fundación Artesanías Chile que le dieron la base para avanzar con más confianza. Desde ahí no paró. Su amor por el tejido de crin, sumado a su naturaleza inquieta la ha llevado a Argentina, Colombia y México difundiendo su oficio.

Mariela se inspira en su abuela Amelia Carter, artesana y tejedora durante toda su vida. “Ella se fue amando la artesanía y siempre nos enseñó eso. Yo sentía que tenía una deuda con ella, con su mamá, con mi mamá, porque seguíamos estando en las sombras y no podíamos brillar por cuenta propia”.

En la fundación Manos Rarinas, creada con sus primas, hay muchos estilos de creación. Por ejemplo, a Mariela le gusta trabajar con flores y globos siempre en un contexto más tradicional, mientras que su prima Teresa Barros Carter -presidenta de la fundación- experimenta con metal, cobre y bronce. Lo importante para ellas es crear esta fundación con el fin de aportar a sus familias, participar en ferias nacionales e internacionales, ser parte de proyectos de capacitación y salvaguarda y, como alto objetivo, crear una escuela de oficios para las nuevas generaciones.

Manos Rarinas
  • Fundación Manos Rarinas
  • Dirección : Avenida Rari, callejón San Valentín
  • Teléfono y Whatsapp :+56997717766 (Mariela Medina, representante)
  • Facebook : Manos Rarinas
  • Instagram : @arte_encrin   y @la__glorieta
  • E-mail : medinamariela738@gmail.com
  • Métodos de Pago: Tarjeta de crédito, transferencia bancaria y efectivo.

20. Lupe Sepúlveda: tejedora en crin de caballo y raíces de álamo

Qué fácil sería quedarse por horas escuchando la historia de la señora Guadalupe Sepúlveda, o “Lupe” como todos la conocen. Ella habla de su oficio con una sonrisa permanente en su rostro y transporta a quien la conoce a un pasado completamente maravilloso que ella hoy mantiene vivo con su artesanía.

Ella es heredera del tejido en crin de caballo como todas las artesanas de Rari, que desde 2010 son Tesoros Humanos Vivos del Estado de Chile y la Unesco, sin embargo, es la única que hoy mantiene también el tejido en raíz de álamo, que es donde todo comenzó. Fue con esa fibra que hace siglos se inició el fino tejido que evolucionó hasta lo que hoy se hace con el crin de caballo.

La recolección de esta raíz no es fácil. Primero, porque ya no hay muchos álamos disponibles, segundo, porque significa un esfuerzo físico importante y, finalmente, una técnica específica. La señora Lupe es la única artesana que conoce los secretos de la recolección junto a sus hijos. Ella recorre las orillas de los ríos y ahí las encuentra corriendo en el agua cuando el árbol las bota. Sin embargo, su sentido de la cooperación y el trabajo en equipo también la hace parte fundamental de la Agrupación de Artesanas de Rari.

Ella mezcla esta fibra con el crin, que comenzó a tejer a los 5 años y que ha desarrollado con un estilo muy definido en productos extremadamente delicados y miniaturas ultra pequeñas.

Con sus obras, ella cuenta la historia de la artesanía de Rari: usa la raíz del álamo, el crin de caballo natural (sin teñir) -como se usó al principio de este oficio- y finaliza con el mismo crin pero con colores fuertes que es la forma en la que evolucionó desde hace unos 100 años.

Lupe Sepúlveda
  • Dirección : Avenida Rari s/n, Rari
  • Teléfono y Whatsapp :+56981800843
  • Instagram : @artesaniaencrinlupita
  • Métodos de Pago: Transferencia bancaria y efectivo.

21. Calzados Lastra: en los pasos del mundo huaso

El huaso y la huasa son los personajes típicos del campo chileno. Son figuras imponentes y llenas de orgullo que forman parte de un ecosistema propio y que están especialmente presentes en la región del Maule. Sus costumbres son únicas y, por supuesto, la artesanía ligada a su mundo también.

En el caso del calzado, está la imponente bota de huaso compuesta por el zapato y la polaina, que esconden un proceso único de fabricación que es tremendamente valorado por el huaso que llega a pagar altas sumas por tener un par a su medida y gusto.

Este trabajo lo realiza en Linares la familia Lastra, que es hasta hoy uno de los referentes del sector en confección y reparación de botas. Huasos de todo Chile llegan hasta el taller familiar que desde los años 1950 funcionaba con la figura de don Mariano René Lastra Chacón como centro; primero acompañado de su padre y luego de su esposa, Juana Rivas. Luego del fallecimiento de don Mariano Lastra, hoy continúa su esposa e hijo Cristian a la cabeza del trabajo.

Su trabajo impresiona por la perfección y durabilidad. En su amplio taller, ubicado dentro de su hermosa casa de estilo colonial en Linares, se apoyan con una maquinaria manejada por ellos mismos, pero cada detalle está revisado a mano.

Impresiona también la labor de Juana Rivas que, a mano, rellena el bordado de la bota con lana de oveja en procesos que pueden durar semanas. Una bota se fabrica por lo menos en un mes completo. El resultado es un objeto irrepetible con una durabilidad de décadas.

Calzados Lastra
  • Dirección: Valentín Letelier 1046, Linares
  • Teléfono y Whatsapp :+56998334451 / +56992400635
  • Instagram: @calzados.lastra.linares y @calzado.lastra.corralero
  • e-mail: calzados.lastra.linares@gmail.com
  • Métodos de Pago: Transferencia bancaria y efectivo.

22. Elizabeth Vásquez Santos “Taller Challahue” : greda

Apenas un par de kilómetros de la capital del Maule, Talca, está la localidad de Unihue, que tiene una rica historia con la artesanía de la greda. Allí vive Elizabeth Vásquez, una de las pocas artesanas en greda que continúa el camino que comenzó en los años 80 con la capacitación de casi 40 personas en el arte de la greda en Unihue.

Porque, según cuenta Elizabeth, ese sector posee más de 4 ó 5 clases de greda que recorren el subsuelo. Eso llevó al alcalde de aquella época (década de 1980) a buscar formas de fomentar el empleo de la zona capacitando con aquella materia prima que, literalmente, brotaba de la tierra.

Elizabeth encontró fácilmente un camino para ella en este oficio. Su abuela había trabajado con greda en la zona costera del Maule y llevaba el don dentro de sí. A los 16 años comenzó a trabajar y nunca más paró.

Ella comenta cómo ha tomado inspiración de otras artesanas de greda de la región, como Vichuquén y Pilén y ha experimentado mezclando varias formas para armar sus propias creaciones con la compañía y ayuda de su esposo.

En su “Taller Challahue” (que en mapudungún significa “lugar donde se hacen ollas”) hay objetos de todos los tamaños y formas : desde mates, tazones, ollas, platos, ánforas para animales, esculturas en pequeño formato hasta maceteros y tinajas en gran formato. También trabaja a pedido.

Elizabeth Vásquez Santos
  • Dirección : Ruta K-620, sector Unihue, Talca
  • Teléfono y Whatsapp :+56966645142
  • Métodos de Pago: Transferencia bancaria y efectivo.

23. Pedro Espinoza “El Arriero”: confección y reparación de sombreros de huaso

En el rincón profundo de su tienda-taller, parece que el tiempo se detuviera. Afuera la ciudad corre entre buses, motos, autos y personas que se mueven con rapidez por el centro. Pero Pedro Espinoza no parece afectado por ese ajetreo citadino. Dentro de su taller trabaja calmadamente y atiende a cada cliente con una sonrisa. Su especialidad es la fabricación y reparación de sombreros de huaso, que abundan en la región del Maule y que forman parte del gran ecosistema rural donde la figura del huaso (hombre de campo chileno) es el rey.

Hace 20 años aprendió el oficio de un amigo de la familia y eso le cambió la vida. Porque desde ahí se enamoró del mundo de campo y hoy hasta corre rodeos.

“Esto es netamente artesanal, hecho con las manos. Trabajo fabricando y reparando chupallas de paja de trigo y sombreros de paño de lana de oveja prensada y de pelo de conejo”, explica. En su negocio, además, vende artículos para huasos que comercializa de otros artesanos.

Según sus cálculos, cada huaso tiene hasta 10 sombreros porque los usan todos los días. Para trabajar, para correr, en verano e invierno. Eso lo hace estar siempre con trabajo tanto en la fabricación como la reparación.

Pedro Espinoza
  • Dirección: Prat 754, Curicó.
  • Horario: de 10 a 19 horas, de lunes a sábado.
  • Teléfono y whatsapp: +56994744954
  • Métodos de Pago: Tarjeta de crédito, transferencia bancaria y efectivo.

24. Héctor Fox: Maestro y Artesano Espuelero

Hace casi 50 años trabaja en la fabricación de espuelas. Pero el talento venía con él desde la cuna. Siempre tuvo facilidad para el trabajo manual y, según cuenta, veía algo y podía reproducirlo inmediatamente.

Oriundo de Temuco (sur de Chile) y de profesión Técnico en Telecomunicaciones, don Héctor gracias a su incansable trabajo es hoy una figura fundamental en San Javier donde expandió su trabajo como espuelero con un tremendo éxito y fue nombrado Patrimonio Vivo por la municipalidad.

Recuerda sus inicios con humildad y simpatía; “primero hacía cosas no muy bonitas y el huaso aquí es exigente, entonces me fui perfeccionando”. Hoy en el taller ubicado en su casa trabaja con otros artesanos aprendices que, según él, continuarán el legado de la espuela.

En Chile, la espuela es un tema serio para el mundo huaso. La rodaja (parte redonda) se caracteriza por tener muchas púas muy grandes. Está hecha de fierro de riel y de acero inoxidable y es imprescindible que tenga un sonido al chocar las rodajas. La espuela chilena siempre debe tener dibujos. Además, existen diferentes tamaños según el uso: para el rodeo, para el baile y para el uso diario.

Gracias al trabajo con otros artesanos en su taller, hoy don Hernán puede fabricar espuelas en serie y lograr distribuir en todo Chile. Logra realizar unas 30 unidades por semana.

Héctor Fox
  • Dirección: Sargento Aldea 2086, San Javier
  • Teléfono y Whatsapp: +56990083649
  • Métodos de pago transferencia y efectivo

25. Francisco Yévenes Villegas “El Acampao”: confección y reparación de sombreros de huaso

En el medio del sector rural de Los Cristales, en el Maule Norte, la sombrerería “El Acampao” tiene una vista privilegiada de la Cordillera de los Andes mientras se respira el aire del campo chileno profundo. Solo al entrar a la impecable tienda se puede observar que estamos ante un lugar especial.

Francisco Yévenes Villegas es nacido y criado en ese mismo sector. Hombre de una memoria privilegiada, 100% de campo y que, gracias a oportunidades de la vida, logró entrar al mundo de los sombreros de huaso bajo la tutela de la señora Amanda Reyes, dueña de la extinta sombrerería Curicó.

Hoy se ha consolidado como un referente nacional en la confección y reparación de sombreros de huaso. Una leyenda en el mundo rural y del rodeo.

Su marca registrada es la atención al cliente, que cultiva firmemente junto a su esposa Paulina Ramos en la tienda. Para él, el concepto de “trabajar a la antigua” es ley de vida. “Eso significa atender bien al cliente, que siempre la razón”, explica. Y se condice con su increíble carisma y amabilidad que ha mantenido a clientes por décadas fiel a su servicio.

Él se encarga de fabricar y reparar sombreros de paño y chupallas tejidas de paja junto a su encantadora esposa Paulina, a quién le enseñó el oficio. Todo se trabaja a la medida exacta del cliente. Con cada paso es perfeccionista y busca que todos los detalles estén bajo control y se toma varios días para dejar todo como le gusta y “siempre pensando en que el cliente esté conforme”.  En estos años ha hecho sombreros para embajadores y ha enviado sus trabajos a Argentina, Australia, Colombia, Estados Unidos y Brasil.

Francisco Yévenes Villegas
  • Dirección: Sombrerería El Acampao (en Google Maps). Camino Los Cristales s/n, Casas Viejas, Curicó
  • Teléfono y Whatsapp: +56994646076
  • Instagram: @sombrereria_elacampao
  • Facebook: Sombrerería “El Acampao”
  • e-mail: Sombrereriaelacampao@hotmail.com
  • Métodos de pago: Tarjeta de crédito, transferencia bancaria y efectivo.

26. María Elena Melillán Vergara: Artesanía Tradicional y Cultural de los Pueblos Originarios Mapuches

La región del Maule como espacio cultural siempre se relaciona al mundo rural y huaso. Sin embargo, la presencia de pueblos originarios en la zona es una realidad bien documentada históricamente.

María Elena Melillán, si bien es tercera generación de mapuches huilliches (del sur de Chile), explica que detrás de esta cultura maulina hubo mapuches de la zona que enseñaron a usar los telares para la confección de las mantas y que hay parte de ellos en la imagenería rural que caracteriza al Maule y a la zona centro de Chile.

Por eso, en su labor como artesana para ella también es importante la difusión de la cultura mapuche en esta región que la acogió hace 11 años.

“Yo aprendí de mis abuelos a tejer el telar y cuando chica me pasaban una lana y el telar y me contaban un cuento donde el telar y los hilos formaban la familia y con eso nos enseñaban el significado de la simbología”, recuerda María Elena.

Esto fue creciendo en ella y con los años nunca dejó de perfeccionarse artísticamente. Hoy su base de creación siempre es el trabajo textil junto a la cosmovisión mapuche y la misma región del Maule, pero su mente inquieta no tiene límites y ha trabajado con figuras, joyería, vestimenta utilizando diversos materiales como fibras vegetales y metales. Sin parar en la búsqueda de nuevos desafíos artísticos.

María Elena Melillán Vergara
  • Dirección: Villa doña Antonia, 1 Oriente 1933, esquina Los Patos, Talca.
  • Instagram: @artesaniamarylen
  • Facebook: Artesanía Marylen
  • E-mail: marylenvergara@gmail.com
  • Métodos de pago: Efectivo y transferencia bancaria

27. Cooperativa de Artesanas de Lihuelo Alto “Coopalia”: Textiles en lana de oveja

Un ejemplo de una agrupación exitosa es la Cooperativa de Artesanas de Lihuelo Alto (Coopalia). Sus alegres integrantes le dan vida con sus sonrisas a este espacio enclavado en las faldas de la cordillera de los Andes, en un escenario majestuoso del campo chileno.

Desde 2016 comenzaron a trabajar unidas y luego fueron acompañadas por funcionarios del Ministerio de Agricultura y la Municipalidad de Pelarco para potenciar su trabajo en conjunto. En total son 7 artesanas herederas de la tradición textil que realizan todo el proceso de la esquila de la oveja, la limpieza, hilado y torcedura de la lana, el tejido y la venta. Esto, apoyadas por los vecinos que facilitan espacios en ríos e incluso sus mismas ovejas.

En su local perfectamente equipado ofrecen también experiencias para los turistas y visitantes: muestras de tejidos, venta de productos y ofrecen comida chilena preparada por ellas mismas. Entre sus preciosos y coloridos productos están mantas, pieceras, echarpes, chalecos, gorros y morrales.

Cooperativa de Artesanas de Lihuelo Alto
  • Dirección: Lote 2 A, Parcela Santa Dorila, Lihueno Alto, Pelarco
  • Teléfono y Whatsapp: +56957242409 / +56942781588
  • Instagram: @artesanascoopalia
  • Facebook: Coopalia Lanas
  • Sitio Web: www.artesanasdelihuenoalto.cl
  • Métodos de Pago: Tarjeta de crédito, transferencia bancaria y efectivo.

28. Carmen Gloria Guzmán “Flor de Pita”: Tejedora en pita

Carmen Gloria es heredera directa de una tradición nacida en los alrededores del pueblo de Teno, al norte del Maule: la del tejido en pita. Esta multifacética fibra natural es parte de la identidad de la población Domingo Mancilla, quien fue el antiguo dueño de un fundo que cultivó la pita y luego de su muerte dejó a sus inquilinos terrenos plantados para que continuaran el trabajo.

Carmen Gloria recuerda a su madre que trabajaba en el tejido de la pita fabricando limpiapiés en telar (la forma antigua) como una forma de aumentar sus ingresos. Pero ella, con los años, fue más allá y evolucionó en diferentes formas de tejido de la fibra: hoy es una de las artesanas tejedoras más conocidas y prestigiosas de la zona, imparte clases en colegios y en la municipalidad todas las semanas y vende sus productos por todo el país.

Hoy apenas quedan 7 artesanos herederos de esta tradición en el sector. Pero en la familia de Carmen Gloria quieren seguir juntos cultivando este arte: “mi hija, mi marido y mis nietos están totalmente comprometidos con el legado”, dice ella.

La belleza de su talento se traduce en obras muy diversas y originales que forma usando nudos y técnicas muy diversas: cortinas, lámparas, maceteros, sombreros, individuales, maceteros, joyeros, columpios y carteras, entre otra infinidad de objetos que van naciendo de su potente imaginación e incluso de pedidos específicos que clientes le solicitan.

Carmen Gloria Guzmán
  • Dirección: Población Domingo Mancilla, Casa 11, 2da etapa, Teno.
  • Teléfono y Whatsapp: +569989532636
  • Facebook: Flor de Pita Teno
  • e-mail: FlordePitateno@gmail.com
  • Métodos de pago: Transferencia o efectivo

29. Claudio del Carmen Aguayo Venegas: tejido en pita tradicional

Dueño de una personalidad contundente y encantadora al mismo tiempo, Claudio Aguayo es una especie de “superhéroe” del tejido de la pita. Esta fibra natural es parte de la tradición de la población Domingo Mancilla, en Teno (norte del Maule) que se remonta cuando el dueño del fundo del mismo nombre heredó parte de sus plantaciones entre sus 34 inquilinos.

El padre de don Claudio fue uno de los trabajadores beneficiados con esta herencia y comenzaron el año 1978 con su taller familiar. “Mi objetivo era tener independencia laboral y mi papá seguía mi visión”, recuerda. Y su centro, hasta hoy, es la producción de felpudos y choapinos, que fue el trabajo original en el fundo. “Esto es lo que me dio todo lo que tengo: educación a mis hijas y la posibilidad de tener mi casa propia”.

Hoy mantiene una plantación de materia prima, que cosecha cada 6 meses y trabaja con las máquinas y telares construidos por él mismo que se despliegan en su taller donde muestra a los visitantes todo el proceso. En un día puede tejer 3 felpudos y choapinos 7. Hoy trabaja solo y de forma independiente y no cree que este tipo de fabricación se mantenga después de él: “y yo tampoco lo quiero, si no tienen amor a esto no lo van a lograr nunca. La tecnología nos ganó la batalla porque esto tiene mucho desgaste físico”.

Claudio del Carmen Aguayo Venegas
  • Dirección: Población Domingo Mancilla, casa 17, Teno
  • Teléfono y Whatsapp: +569 99026694
  • e-mail: claudioaguayovenegaspita@gmail.com
  • Métodos de pago: Transferencia y efectivo

30. Belarmino Celis Reyes: artesano en Mimbre

Hace 60 años, cuando apenas Belarmino Celis tenía 8 años, miraba con admiración cómo su tío tejía en mimbre canastos y sillas en su campo a las afueras de Teno, al norte del Maule. Él también quería aprender y para hacerlo, se robó unas varillas y escondido hizo un pequeño piso. El tío lo descubrió y con mucha amabilidad, le enseñó a perfeccionar ciertos detalles. Fue el inicio de una relación con el mimbre que nunca paró y que don Belarmino atesora con amor.

En su adolescencia vendía sus obras los fines de semana para tener un dinero extra y no pedirle a su padre. A sus 15 años, un artesano de la población Domingo Mancilla le dio un consejo que no olvidó jamás: “si un día tú haces un canasto o lo que sea, y al otro día tienes que hacer el mismo, trata que te quede mejor que el anterior y luego el otro aún mejor”, es consejo dice ponerlo en práctica hasta hoy.

Se nota esa perfección en su labor: el tejido impecable, pero, sobre todo, unos diseños únicos y con una estética perfecta: carteras, canastos de diferentes formas, flores, paneras, espejos, lámparas. Todo con un sello y estilo único. “Otros artesanos trabajan con diseñadores, y yo digo que mi diseñadora es la mente”.

Belarmino Celis Reyes
  • Dirección: Calle Doctor Prado, casa 1, Teno.
  • Teléfono y Whatsapp: +569 99681424
  • Métodos de Pago: efectivo o transferencia.

31. Joy Morgan Mills: Artesanía en madera y raíces nativas

El abuelo de Joy Morgan soñaba con ser artesano y lo introdujo a este mundo mientras crecía con él. Tenían un trato: cuando terminara el colegio él seguiría estudiando, pero paralelamente trabajarían juntos en la artesanía. Sin embargo, su abuelo falleció antes y la tristeza de Joy no lo dejó seguir adelante.

Pero la vida continuó y los años lo reintrodujeron a la madera. Tomó un curso de restauración de muebles hace 25 años y fue sanando su dolor hasta enfocarse totalmente en el trabajo artesanal desde hace 15 años.

Tiene dos líneas de trabajo: en madera hace fuentes, cucharas y utensilios pequeños. Y también trabaja las raíces de árboles; con ellas hace lámparas y artículos decorativos que pueden tomar más de 3 semanas. Incluso mezcla materialidades como metal, cáñamo y colabora con artesanas en crin de caballo para incluirlas en sus diseños.

Su proceso de recolección se enfoca en ríos y embalses de la región, especialmente en el sector cordillerano y valle, buscando entre las orillas raíces de árboles caídos. “Ahí miro la madera y cuando la recojo ya tengo la idea de lo que voy a hacer” explica.

Joy Morgan Mills
  • Dirección: Camino Vara Gruesa, sector Capilla Padre Hurtado, casa 1101, Vara Gruesa, Linares.
  • Teléfono y whatsapp: +56975904653
  • Facebook: Origen Nativo
  • Instagram: @artesania.origen.nativo
  • e-mail: joy.morgan@hotmail.com
  • Todos métodos de pago

32. María Verónica Fredes Muñoz: Artesanía en Coirón

El coirón es una fibra vegetal endémica muy delgada que sale en los cerros. Hace más de dos siglos que en la zona rural de Vichuquén se trabaja para confeccionar utensilios. María Fredes es heredera de esta tradición que sus familias maternas y paternas cultivaron por años y que ella aprendió específicamente de su abuela y tía materna.

Hoy no sólo teje, sino que realiza todo el proceso de recolección personalmente. Sube cerros y camina por horas con su hermana eligiendo el mejor “pasto”. La época ideal es entre octubre y diciembre (con el inicio del verano en Chile). Sin embargo, las plantaciones forestales y los incendios han hecho que la materia prima cada vez esté más escasa y lejos. El esfuerzo hoy es el doble. “El coirón es duro, las manos duelen porque hay que tirarlo y no se puede usar guantes porque las hebras son delgaditas y hay que tener el cuidado de sacar las hebras más largas y dejar las más pequeñas para que la mata no muera”, explica. Luego se seca a la sombra o al sol por más de un mes, a veces se tiñe y luego, al comienzo del otoño, puede iniciar el proceso de tejido.

A pesar de lo difícil, María es feliz en este trabajo. Confecciona hermosas y delicadas joyas, canastos, fuentes y joyeros que le han valido el Sello de Excelencia nacional por sus creaciones y su calidad.

María Verónica Fredes Muñoz
  • Dirección: Villa Santa Filomena, Calle Los Canelos 218, Vichuquén.
  • Teléfono y Whatsapp: +56974583232
  • Facebook: Artesanía En Coirón Vichuquén
  • Instagram: @artesania_coiron_mary
  • e-mail: Artesaniaencoiron@gmail.com
  • Métodos de pago transferencias y efectivo

33. Ruth Margot Rojas Correa: Artesanía en greda blanca a mano

Ruth Rojas, o más conocida como “La Uti”, era parte de una familia de 11 hermanos que buscaba por todos los medios sobrevivir en el campo chileno. Eso llevó a su madre a tomar la greda blanca -un recurso muy abundante y único en la zona de Vichuquén- como un trabajo para incrementar los ingresos familiares.

Así la Uti y dos hermanas aprendieron mirando cómo su madre hacía pequeñas figuras de animales, fuentes, maceteros y cucharas para vender a turistas que iban cada verano al Lago Vichuquén (un lugar muy exclusivo donde chilenos de mucho dinero tienen casas). Después de 42 años, hoy sigue vendiendo especialmente en verano donde el flujo de visitantes es mayor y se mantiene trabajando sin torno, todo confeccionado con sus manos y experiencia, “no me resulta usar el torno, se me cae todo. Prefiero con mis manos”, afirma.

Con el horno a leña que tiene en el pequeño patio de su casa trabaja incansablemente en su artesanía que vende a precios que se enmarcan entre los 500 y los 4000 pesos chilenos.

Ruth Margot Rojas Correa
  • Dirección: Población Santa Filomena, Calle el Bosque 407, Vichuquén.
  • Teléfono y whatsapp: +569 90911763
  • Métodos de pago: transferencias y efectivo

34. Sergio Herrera, el “Toño”: artesanía y esculturas en madera

Los primeros objetos que Sergio Herrera, más conocido como el “Toño”, hizo en madera fueron cuchillos y herramientas para cazar pájaros. Su padre, campesino de la zona de Lora (a 20 minutos de Vichuquén), cultivó como segundo oficio la confección de sillas y junto a sus 8 hermanos siempre jugaron alrededor del aserrín y la madera.

El tiempo los devolvió a Vichuquén, que era la tierra de su madre descendiente directa del Cacique Calquín de la zona, y la madera se volvió su forma de vida y expresión. Su especialidad son los retablos, letreros y las esculturas en madera, pero siempre enfocadas en su identidad: los personajes, oficios y casas del campo.

Él define su estilo de trabajo como “rústico artesanal, porque no tiene tanta finura, tiene que notarse el paso de la herramienta y sólo tiene algunos detalles que se destacan cuando pasa una pasta café en la parte final”. Todo su trabajo, en los diferentes tamaños y formas, es hecho a mano y le ha valido un prestigio regional y nacional y es uno de los referentes en el trabajo en madera del Maule.

Sergio Herrera
  • Dirección: Pueblo de los Artesanos, Plaza de Armas de Vichuquén.
  • Teléfono y whatsapp: +56977426368
  • Facebook: Toño Artesano Vichuquén
  • Instagram: @tallerdeltono
  • Métodos de pago: transferencias y efectivo

35. Georgina Correa Hormazábal: Artesanía en Greda Blanca

Cuando su padre trabajaba haciendo vasijas y tinajas de greda blanca en gran tamaño, la labor de la pequeña Georgina y sus hermanos era pisar la greda hasta que se ablandara. Para los niños era un juego, pero con el tiempo, fue para ella una forma de vida y hoy el exitoso sustento de su familia.

Georgina Correa, premunida de su fuerte voluntad y el talento heredado de su padre, a los 18 años tomó las riendas de su independencia de la mano de la greda, pero fabricando objetos con su propio estilo: jarros con caras mapuches, ollas, fuentes, figuras de animales, tazas y fuentes entre otras cosas. Su público era y sigue siendo el turista que llega durante la temporada de verano al lago Vichuquén y al pueblo mismo.

Ella se hace cargo de todo el proceso: va a sacar la greda 2 veces al año, la lleva en carreta hasta su casa y la deja remojar por meses. Lo hace en grandes cantidades para tener para el año y para vender a otros artesanos. Usa dos tipos de horno que tiene en su patio y confecciona objetos con diseños únicos y sin el uso de torno. Pero sus múltiples talentos no quedan ahí: acondicionó un espacio como sala de ventas y para talleres donde recibe a turistas y grupos que viven la experiencia completa del proceso de la greda.

Georgina Correa Hormazábal
  • Dirección: Bellavista s/n, Vichuquén
  • Teléfono y Whatsapp: +56987315460
  • Facebook: Taller Bellavista Vichuquén
  • e-mail: Geocorreao@gmail.com
  • Métodos de pago: Transferencias o efectivo

36. Palmenia Inés Rojas Beltrán: Textiles en lana de oveja

El sector de Lipimávida, en la costa de Vichuquén, tiene una tradición centenaria en textiles de lana de oveja. Palmenia Rojas Beltrán trae consigo el talento heredado de su lado paterno y materno que, enclavados en los cerros, desarrollaron el trabajo con la lana.

Según recuerda, ella aprendió a caminar y a hilar al mismo tiempo. Ya a los 8 años comenzó a tejer. Siempre con el telar mapuche que también usaban sus abuelas, tías y madre. Fue, de hecho, su tía Adela que le dio los secretos del tejido en su infancia.

Pero la vida, el matrimonio, la crianza y los años la alejaron de este oficio. Y hace 11 años se reencontró con él y no lo dejó más. Volvió a esquilar ovejas, a lavar la lana, volvió a hilar, a tejer, volvió a recolectar para teñir y volvió a llenar su corazón de creatividad.

“Es un proceso muy largo y muy mal mirado porque la gente se queja que es muy caro, pero no saben todo lo que lleva de trabajo”, se lamenta. Sin embargo, sigue firme creando sus hermosas mantas, pieceras, echarpes, pulmoneras, murales y frazadas. Ella continúa con el estilo antiguo de la zona: sin dibujos, porque, según explica, “se juega con las hebras y con la cantidad de hilos”.

Palmenia Inés Rojas Beltrán
  • Dirección: Villa Los Culenes, casa 1111, Lipimávida, Vichuquén
  • Teléfono y Whatsapp: +56996199064
  • Instagram: @tradición_en_lana_de_oveja
  • e-mail: Palmeniarojasbeltran@gmail.com
  • Métodos de pago: transferencia y efectivo

37. Juan Correa Rojas: Textiles en lana de oveja

Una verdadera leyenda de los textiles chilenos es don Juan Correa Rojas, con más de 42 años de trabajo en la confección de mantas, frazadas y productos en lana de oveja. El oficio lo heredó de su madre, Lidia Rojas, una artesana muy prestigiosa en mantas maulinas de Limpimávida, en la costa de Vichuquén.

En su casa rodeada de flores y animales frente a la playa, está su taller que sigue intacto y donde ha recibido visitas de todo el mundo que buscan adquirir sus trabajos. “La mayor parte de mis clientes son norteamericanos, de California, Florida, Miami, pero también de Suiza y Francia”, explica. En él también tiene prendas de otros artesanos de la zona que no tienen espacios de venta. Cada uno identificado con el nombre correspondiente.

Utiliza el clásico telar mapuche y hay piezas tan complejas que a veces sólo puede hacer 3 ó 4 en un año. Porque una buena manta debe tener, sobre todo, durabilidad casi eterna: “hay ponchos que están hechos hace 90 años para resistir la lluvia y el viento y esas son las que más demoran”, explica.

Juan Correa Rojas
  • Dirección: Lipimávida s/n, Vichuquén. (Letrero en madera que dice “Telares de Vichuquén”)
  • Teléfono: +56962037863
  • Métodos de pago: dólares, efectivo y transferencia bancaria.

38. José Osvaldo Salvatierra Cordero: Chupallas de paja de trigo

Enclavado entre los cerros de Vichuquén está la localidad de Rarín, casi al límite con la región de O´Higgins, al norte del Maule. Un lugar 100% rural pero que tiene una larga historia con el tejido de chupallas (sombreros de campo) en paja de trigo que comparte con otros artesanos de la región de O´Higgins.

Don José Salvatierra Cordero es el último artesano que fabrica chupallas en la zona. Un arte que aprendió hace más de 50 años de unos vecinos que le enseñaron los secretos de este trabajo centenario fundamental para el campo chileno.

El trigo se siembra y cosecha en el mismo Rarín. El clima y la tierra son perfectos para su cultivo. Luego se procesa la paja y se trenza. Desde ahí se comienza el tejido de estas trenzas muy apretadas que se cosen a máquina (antiguamente se hacía a mano) y luego se planchan para dejar firme las alas del sombrero. Para darle más dinamismo a los diseños, utiliza el quitral (planta) para teñir la paja y darle diferentes intensidades de café. En fabricar un grupo de chupallas puede demorarse más de un mes.

José Osvaldo Salvatierra Cordero
  • Dirección: sector Rarín s/n, Vichuquén
  • Teléfono y Whatsapp: +56947321071
  • Instagram: @turismo.vichuquen
  • Métodos de pago: efectivo y transferencia bancaria.

39. Mariluz Muñoz Muñoz y Marta Bernardita Muñoz Cáceres: artesanía en paja de trigo

Rarín es un sector entre los cerros de Vichuquén que por muchos años trabajó el tejido de chupallas (sombreros de campo) en paja de trigo. Desde ahí viene el conocimiento que hoy Mariluz Muñoz heredó, pero que transformó con la creación de objetos de decoración en paja de trigo.

Su padre ya fallecido y su madre, Marta Muñoz Cáceres, confeccionaban las famosas chupallas que también sus padres, hermanos, abuelos y bisabuelos realizaron por décadas. “Con mi viejo (esposo) yo cosía las chupallas y él las planchaba. Luego él tuvo una trombosis en 2009 y ahí se dejó. Pero después empecé con mi hija a crear y vender cosas”, relata Marta.

Sin embargo, Mariluz cambió el rumbo de este oficio incluyendo el teñido y la confección de objetos diversos como murales, paneras, joyería, decoración, lámparas, canastos y más.

Con la compañía de su madre e hijos se encargan de todo el proceso: cultivan su propio terreno con trigo, luego en diciembre comienza la cosecha en familia y todo el proceso: tres meses de intenso trabajo físico. En el otoño comienzan a trenzar y a armar los diseños que ellas mismas van creando.

Si bien las nuevas generaciones de su familia están más enfocadas en los estudios, igualmente se involucran en este arte con sugerencias y ayuda en ciertos procesos e incluso algunas sobrinas ya están aprendiendo el trenzado. La esperanza no se pierde.

Mariluz Muñoz Muñoz y Marta Bernardita Muñoz Cáceres
  • Dirección: Sector Rarín s/n, Vichuquén
  • Teléfono y whatsapp: +56949919758
  • Instagram: @turismo.vichuquen
  • e-mail: Mariluzmuz@gmail.com
  • Métodos de Pago: transferencias y efectivo

40. Noemí Herrera, Cristian Aliaga “El Recobre Orfebrería”: creaciones desde el sentir del territorio

Una trayectoria artesanal multifacética llevó a Cristian Aliaga y a Noemí Herrera a unir sus vidas como pareja y a trabajar juntos en la orfebrería de autor.

Cristian tiene una experiencia de 35 años con el trabajo con cuero, piedras, reciclaje y metal, mientras que Noemí trabajaba en el macramé. En 2009 comenzaron su vida juntos y a crear como familia El Recobre Orfebrería desde Rauco hace 9 años, el pueblo originario de Noemí, que se ubica en el norte del Maule. Y lo que comenzó como la creación de joyas de autor como anillos, collares, aros, pulseras y otros, derivó en un estilo de trabajo donde se incorporan materiales del mismo sector.

“Tratamos de integrar una identidad del territorio en nuestro trabajo. Primero buscamos la materia prima: la pita, luego la greda, el cuero y la madera”, explica Noemí. “Fue un desafío de incorporarlos a la orfebrería, y que quedaran bonitos”, agrega Cristian.

Este es un camino que quieren seguir recorriendo y también traer nuevas materias primas de la zona a sus objetos, como la piedra y el cacho de animal.

Dirección punto de venta: Carmen entre Merced y Prat, Curicó. De lunes a viernes entre las 9h y 12h30.

Noemí Herrera, Cristian Aliaga
  • Dirección taller: Ruta J-470, kilometro 3.5, Rauco.
  • Instagram: @elrecobreorfebreria y @artesaniasderauco
  • Facebook: elrecobreorfebreria y Artesanías de Rauco
  • e-mail: Recobreorfebreria@gmail.com
  • Métodos de pago: transferencias y efectivo

41. Rosa Aurelia Cañas Guerrero: artesana en fibras naturales

Actualmente asentada en Rauco, pero oriunda de Uraco (una localidad cercana a Vichuquén), Rosa Cañas Guerrero ha pasado tejiendo en fibras naturales desde que tiene uso de memoria. Con pita, coirón, trigo, hojas de choclo y batro, todas endémicas del Maule, ella es capaz de usar sus manos como una verdadera máquina de creación y belleza.

En Uraco el tejido de fibras es parte de su historia: a inicios y mediados del siglo XX los artesanos se trasladaban al balneario costero de Iloca a vender sus productos a los turistas. Rosa Cañas iba con su familia (madre, hermanas y abuela) y le encantaba ganar su propio dinero para comprar telas para hacerse su propia ropa. Arte por arte.

Nunca dejó de tejer. Y al ver hoy sus creaciones es imposible no maravillarse por la perfección del tejido, el buen gusto para mezclar fibras y la calidad de cada terminación. Desde paneras, joyeros, individuales, sombreros, canastos, carteras, bolsos, aros hasta figuras de lanchas. Su trabajo impresiona.

Adquiere algunas materias primas con familia de Vichuquén y con amigos artesanos que le facilitan productos. La confección de un joyero le toma mínimo unas 4 horas seguidas y 8 hora los más finos.

Rosa Aurelia Cañas Guerrero
  • Teléfono y Whatsapp +56931805762
  • Instagram @laabuela.rosa y @artesaniasderauco
  • Métodos de pago: transferencias y efectivo

42. Camilo Hernández: Talabartería (artesanía en cuero)

Camilo Hernández es un hombre del campo profundo. Creció entre animales y conectado con el trabajo de la tierra. Fue arriero desde los 12 años y aprendió desde pequeño el proceso del cuero gracias a las personas que llegaban al fundo donde trabajaba su padre.

Por eso, fue natural para él fabricar objetos en cuero toda su vida. Mientras trabajaba en el ganado, le encargaban lazos, riendas y diversos utensilios. Más adelante, hubo un tiempo donde se dedicó a ser maestro de cocina donde trabajaba 7 días y descansaba otros 7 días. Eso le permitió continuar con su oficio de talabartería en Rauco paralelamente.

A veces compra, le regalan o procesa él mismo el cuero. Así siempre está abastecido de la materia prima con la que confecciona monturas, lazos, riendas, huascas, maneas para caballos, vainas para cuchillos, polainas y billeteras que exhibe y vende los fines de semana en el antejardín de su casa en el hermoso pueblo de Rauco.

Camilo Hernández
  • Dirección: Balmaceda 06, Rauco
  • Teléfono y Whatsapp: +56934050574
  • Instagram: @artesaniassrauco
  • Métodos de pago: Transferencias y efectivo

43. María de la Luz Farías Bahamondes: artesana en greda

Rauco en mapudungún significa “lugar de agua gredosa”, y es que enclavado en el suelo de este pueblo del norte del Maule, hay muchas vetas de greda que probablemente fueron muy explotadas por los pueblos originarios y que efectivamente muchos habitantes antiguos utilizaron.

Así lo recuerda María de la Luz Farías Bahamondes, cuando su abuela fabricaba todos los artefactos de su casa con greda: ollas, cucharas, platos y tazas. Después su madre, Dorila Bahamondes, comenzó a hacer objetos para vender, pero especialmente decorativos, como figuras humanas y animales. Ella le ayudaba a pulir la greda y a buscarla en paseos con más niños.

Pero la vida de María de la Luz tomó rumbos muy distintos: a comienzos de los años 1970 se fue a México donde formó su familia y no regresó hasta 40 años después a su querido Rauco. Allá nunca dejó de formarse en artesanía y trabajo manual, pero en el retorno a su tierra se volvió a conectar con la greda de su abuela y su madre.

Hoy confecciona preciosos objetos como pájaros, gallinas máscaras, tortugas, pescados, pesebres, jarros y floreros. También mezcla un poco de figuras en hojas de choclo. Pero su amor está en la greda, uniendo lo aprendido en México y lo que lleva en su sangre y entregándolo como conocimiento a los habitantes de Rauco mediante talleres municipales.

  • Dirección: Población Don Sebastián, pasaje 8, casa 56, Rauco
  • Teléfono y Whatsapp: +569 88355935
  • Instagram: @artesaniasderauco
  • Métodos de pago: Transferencia y Efectivo

44. Marcelo Corvalán Velasco: Tallado en madera

La entrada a su taller parece el umbral a un mundo mágico. Y sí que lo es. Cada rincón de su patio está repleto de esculturas de animales en todos los tamaños que parecen los dueños de este espacio. Marcelo Corvalán es el creador de este universo donde la magia se une al arte y a la madera de una forma espectacular.

A los 13 años Marcelo ya se acercaba a su pasión por la madera. Pero fue cuando niño, en la misma escuela del fundo El Corazón, donde hasta hoy vive, donde aprendió a hacer trabajos manuales y sintió la satisfacción de ver sus propias creaciones. Hace 25 comenzó a especializarse a full en el tallado en madera y no ha parado.

Porque lo que más le gusta es hacer fluir su imaginación a través de la madera. Sin encargos, sin direcciones externas: sólo él, sus sueños y la madera. Lo que más disfruta hacer son los animales salvajes, jamás repitiendo y tratando de buscar muchas variedades que desafíen sus capacidades. También experimenta con figuras de fantasía, humanas e incluso religiosas y es fácil sorprenderse de sus obras. Un verdadero espectáculo de talento e innovación.

Marcelo Corvalán Velasco

Dirección: Cooperativa el Corazón sin número, Palquibudis

  • Teléfono y whatsapp: +56961572526
  • Facebook: Marcelo Corvalán
  • Instagram: @tallados.marcelocorvalan y @artesaniasderauco
  • Métodos de pago: Transferencias y efectivo

45. José Daniel Morán “Taller Duramen”: Artesanía en madera de rescate de desechos agrícolas y forestales

 “Si la naturaleza demoró 100 ó 200 años en crear ese árbol, esa raíz, ese tronco, yo quiero prolongar ese uso. Yo quiero que esa madera se vaya a otro lugar y que una persona lo tenga para que sea parte de sí mismo. Que tenga un sentido”, esa hermosa reflexión es la que hace José Daniel Morán al explicar por qué él trabaja hoy recolectando madera y raíces de árboles muertos de la zona precordillerana del Maule para transformarlas en diferentes obras.

Cerezos, parras, nogales y cipreses son algunos de las maderas que ha obtenido de predios agrícolas o de vecinos, para luego trabajarlas en su taller frente a la imponente cordillera y sus bosques nativos. No compra la madera, siempre la obtiene gracias a amigos o datos de personas del lugar.

“Lo que más me gusta son las raíces porque dan más posibilidades de creación”, afirma. Desde ahí las posibilidades se multiplican: morteros, mates, fruteras, fuentes y hasta muebles ha logrado crear en estos últimos años desde que jubiló como profesor y se dedicó exclusivamente a este oficio. No se demora menos de 10 días en elaborar un objeto, donde pone toda su energía.

José Daniel Morán
  • Dirección: Ruta J-55, Callejón Ortúzar kilómetro 1.2, Romeral
  • Teléfono y Whatsapp: +56975679137
  • Instagram: @taller_duramen
  • Facebook: Taller Duramen                              
  • e-mail: jdmoran@gmail.com
  • Métodos de pago: Transferencias y efectivo

46. Nadia Aravena Alvarado “Tejidos Montaña”: Textiles en telares y telar mapuche con técnica aymara, diaguita y mapuche

Nadia Aravena llevaba el olor de la lana en su memoria de infancia. Nunca se imaginó que al reencontrarse con ese aroma varias décadas después en medio de una dura depresión iba a devolverle la alegría de vivir. “Abrí los ojos y empecé a ver colores, porque había estado dos años viendo todo gris. Ahí quise seguir aprendiendo y perfeccionarme”, recuerda.

Su vida en la zona pre-cordillerana de Romeral, al norte del Maule, le permitió cultivar al máximo su amor por la lana y hacer del telar mapuche su mejor amigo. Tanto así que logró capacitar a mujeres de la zona y hoy mantiene un grupo de nueve alumnas con las que no sólo teje en lana, sino que también teje una férrea amistad.

Ella se encarga de todo el proceso: compra la lana en vellones blancos a otros artesanos, pero luego ella se encarga de teñir e hilar. Trata de usar lo máximo de productos naturales para el color como la cáscara de la nuez, la cáscara de cebolla, la beterraga, la zanahoria, las hojas de eucaliptos, los coquitos de ecualiptos, vino tinto y té. Sus obras van desde pieceras, echarpes, ponchos, fajas, alforjas para caballos, morrales y mantas.

Dueña de una simpatía y carisma encantadores, también está muy activa en redes sociales donde constantemente muestra sus procesos creativos e incluso crea videos instructivos.

Nadia Aravena Alvarado
  • Dirección: Ruta J-55, km 24, Romeral
  • Teléfono y whatsapp: +56998780928
  • TikTok: Tejidos Montaña @tejidosmonta__
  • Instagram: @tejidos._montana
  • Facebook: Tejidos Montaña
  • Canal Youtube: Nadia Aravena @nadiaaravena9392
  • Métodos de pago: transferencias bancarias y efectivo.

47. Jimena Faúndez Belmar y Miguel Angel Gerbier Jara “Trolef Kuram”: artesanía en cáscara de huevo

Una enfermedad le impidió seguir trabajando como modista, labor que había ejercido toda su vida. Pero Jimena Faúndez no pudo quedarse tranquila. Necesitaba crear y hace 10 años, siempre en la búsqueda de hacer algo nuevo, llegó a este emprendimiento de joyas artesanales con cáscara de huevo.

Su materia prima es la cáscara de huevo blanca de gallina que puede teñirse. La obtiene de clientes que tienen pastelerías y que le regalan las cáscaras. “En el fondo, yo retiro basura”, dice Jimena entre risas.  También utiliza los huevos de gaviota, de perdiz, mirlo, codorniz, que entregan ciertos matices naturales.

Si bien esta es una artesanía creada por ella, su búsqueda incesante viene de su madre y abuela artesanas (de lana y greda respectivamente). La inquietud artística incluso la llevó a aprender orfebrería por sí misma (mirando videos en internet), que le sacó hasta lágrimas de frustración. Pero sólo quería subir peldaños en su trabajo con la cáscara de huevo y darle un plus a sus joyas.

Hoy está incursionando, siempre acompañada de su esposo, en el uso de huevos de osobuco, de arena de mar y piedra laja (que cae de las rocas de la playa) y que recolecta de la misma playa donde hoy vive: Pelluhue en el sur del Maule. Él la acompaña en las ferias donde llega a vender casi 300 aros en cada jornada. Ha sido reconocida por autoridades e invitada a ferias artesanales de todo el país por la originalidad de su trabajo.

Jimena Faúndez Belmar
  • Dirección: El Torreón, calle Los Nabos s/n, Pelluhue.
  • Instagram: @trolef_kuram
  • Facebook: Trolef Kuram
  • e-mail: Trolef.kuran@gmail.com
  • Todos los métodos de pago

48. Elizabeth Hernández Roca: Textiles tradicionales en telar mapuche

Su infancia siempre estuvo ligada al tejido gracias a la influencia de su madre y abuela. Sin embargo, al irse a estudiar a Santiago, dejó en pausa esa unión ancestral que más tarde se manifestaría en su regreso a su tierra maulina. En 2013 alcanzó una nueva dimensión al realizar un rescate de técnicas tradicionales de la Ruta Pehuenche (camino que une Chile con Argentina por la cordillera). Viendo a cinco artesanas más experimentadas aprendió y profundizó en técnicas como el peinecillo, el ojito de guanaco y laboreo, todas aplicables al telar mapuche.

Hoy sus productos se caracterizan por una técnica impecable y prolija que se esfuerza por mantener las tradiciones de la zona y que se vincula con el uso de materias primas y colaboraciones de otras artesanas.

Sus productos son variados como las bajadas de cama, mantas, cojines, cinturones, fajas, artículos de decoración intervenidos. Siempre con un sentido estético impecable.  Para su comercialización participa en ferias, usa el taller en su casa ubicada en la misma Ruta Pehuenche y también tiene un espacio en la sala de ventas de las Artesanas de Quinamávida y el hotel Huinca Yarén.

Elizabeth Hernández Rojas
  • Dirección: KM 65, Ruta Pehuenche
  • Teléfono y Whatsapp: +56985892563
  • Instagram: @elizabeth_hroca
  • e-mail: Elihr2009@hotmail.com
  • Todos métodos de pago

49. Limbano Farias: Estribos en madera

El estribo chileno es una pieza única no sólo artísticamente hablando, sino también por el uso práctico que el huaso chileno (el hombre o mujer de campo) le da en su uso diario. Está hecho completamente en un trozo de madera tallado y reforzado en fierro que cubre más del 80% de la bota.

El señor Limbano Farías y su hijo Javier son conocidos por la confección de estas piezas muy valoradas por el mundo huaso. Don Limbano heredó este oficio de su padre, pero su aprendizaje completo, según recuerda, lo forjó en soledad durante duras jornadas de ensayo y error donde su perseverancia se vio a prueba. Hoy tiene su taller en su casa en la comuna de Hualañé.

El estribo se diseña según las medidas e indicaciones del cliente. Se confecciona desde un trozo de madera entero y se cuida de mantener una forma adecuada que es lo más desafiante, “el acomodo del pie es fundamental”, explica don Limbano. Finalmente, el delicado tallado le da el toque estético que el huaso pide. Es un trabajo intenso que, por lo menos, toma tres días completos en hacerse.

Don Limbano vende sus productos personalmente, ya que reconoce malas experiencias con los comerciantes. Las maderas que más le gusta trabajar son las de naranjo, el nogal y el peumo. Ellas ofrecen firmeza y belleza por sus colores naturales.

Limbano Farias
  • Dirección: Ruta J-60, cruce La Higuera, Hualañé.
  • Teléfono y Whatsapp: +56999431351 (Javier Farías, hijo)
  • Métodos de pago: Transferencia bancaria y efectivo

50. Gastón Tapia: Riendas Finas

Fue el hermano de don Gastón Tapia que lo introdujo hace 20 años al mundo de la talabartería en su natal Yerbas Buenas. Ahí comenzó con este oficio que hoy cultiva con tremendo éxito en el hermoso pueblo de Curepto junto a su familia.

Hoy es uno de los artesanos en riendas más prestigioso del mundo huaso. Sólo el “boca a boca” lo ha llevado a dedicarse 100% a esto y aún dice que le falta tiempo para abarcar todos los pedidos.

Él explica que sus riendas se caracterizan por ser suaves, bien hechas y bien terminadas. En este trabajo tiene la colaboración de su esposa, Gerardina Rojas, que lo apoya en el embarrilado, que se caracteriza por quedar de forma tan perfecta, que queda con una textura suave y dócil para la mano.

Ante todo, don Gastón no abandona la humildad al hablar de su valioso oficio: “no puedo decir que sé todo porque todos los días se aprende algo nuevo y vamos innovando. La idea es llegar al cliente con algo perfecto. Todas las riendas y todos los cueros no son iguales, hay que echar a andar la mente y pensar cómo lo hago mejor”.

Gastón Tapia
  • Dirección: Bernardo O´Higgins 52, Curepto
  • Teléfono y Whatsapp: +56942528689
  • Instagram: @riendasmaestrocurepto
  • e-mail: talabarteriacurepto@gmail.com
  • Métodos de pago: Transferencia bancaria y efectivo