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de 27. Octubre 2025

Trekking terapéutico


Cuando la naturaleza se convierte en medicina para la mente

Carolina Barrera Cortés tiene 34 años, vive en La Palma, Quillota, junto a su hija Inara, de casi cinco años. Desde pequeña ha estado en contacto con la naturaleza, acompañando a su familia en caminatas por los cerros cercanos y aprendiendo a valorar el entorno que la rodea. Profesora de inglés de formación y psicóloga de profesión, Carolina ha enfocado su carrera en la salud mental y en formas innovadoras de promover el bienestar emocional. Actualmente, combina su práctica en psicología con su pasión por la naturaleza, desarrollando trekkings terapéuticos, caminatas que integran ejercicio en contacto con el entorno y técnicas de reflexión personal y bienestar emocional. Además, junto a su pareja, ha impulsado talleres de bioconstrucción y permacultura, buscando acercar a las personas al cuidado del medio ambiente y al aprendizaje práctico en espacios naturales. A través de estas experiencias, Carolina invita a reconectar cuerpo y mente, promoviendo la conciencia, la relajación y la conexión con la naturaleza como herramienta terapéutica.

Carolina Barrera Cortés

carolina.barrera.c@usach.cl

¿Cómo nace la idea de hacer trekking con terapia y a qué público va enfocado?

La idea surge de observar, durante mis estudios de psicología, la desconexión que existe entre el ser humano y la naturaleza, algo que influye directamente en los problemas de salud mental como la depresión y la ansiedad. Siempre me ha interesado vincular el bienestar psicológico con el contacto natural, y al leer sobre terapias como los baños de bosque o la horticultura terapéutica, pensé: si me gusta ir al cerro y sé que hace bien, ¿Por qué no unirlo con la terapia? Así nació la propuesta de los trekkings terapéuticos, que buscan combinar el movimiento, la conexión con la naturaleza y el trabajo emocional. Están dirigidos a cualquier persona con la movilidad suficiente para caminar por senderos simples; no se trata de rutas exigentes. Participan tanto jóvenes desde los 18 años como personas mayores, mi mamá, por ejemplo, de 54, también me acompaña. En el fondo, es una experiencia para quienes buscan sentirse mejor a través del contacto con la naturaleza.

trekking con terapia

¿Cómo haces la diferencia de enfoque de un trekking a una caminata terapéutica?

En un trekking normal uno simplemente camina y disfruta del paisaje, pero en los trekkings terapéuticos buscamos algo más consciente. Al comienzo hacemos ejercicios de estiramiento y respiración para conectar con el cuerpo y mantener la atención en la experiencia. Durante el recorrido hay momentos de pausa, donde invito a reflexionar con algunas preguntas terapéuticas en silencio. Al final, en un lugar tranquilo, realizamos una escritura terapéutica: las personas responden por escrito a nuevas preguntas que las ayudan a integrar lo vivido. Es un espacio para conectar el movimiento físico con el trabajo interno y emocional.

¿Tú haces estas salidas como parte del proceso psicológico o son personas que sólo van a las terapias con trekking?

Por ahora, las salidas son solo para quienes participan en la actividad de trekking terapéutico; todavía no he llevado pacientes fijos para realizarlas. Sin embargo, me gustaría que en el futuro las personas que se atiendan conmigo también puedan participar en estas experiencias o incluso tener sesiones psicoterapéuticas en la naturaleza. Creo que sería muy beneficioso sacar la terapia de las cuatro paredes. En esos espacios la gente se siente más relajada, bajan los niveles de ansiedad y las barreras que muchas veces se levantan en una consulta tradicional. Al aire libre uno se abre más a la conversación y no siente tanto esa diferencia de poder que a veces se percibe en el entorno terapéutico.

naturaleza como herramienta

¿En qué momento decidiste usar la naturaleza como herramienta terapéutica?

No hubo un momento exacto en que hiciera “click”. Fue más bien un proceso de reflexión, de pensar qué podía hacer para integrar mis intereses. Hay una frase de uno de los fundadores de la permacultura que me inspira mucho: “Sirve a la naturaleza y todo irá bien.” Esa idea resume bastante lo que busco: no solo usar la naturaleza como un medio terapéutico, sino también acercar a las personas a ella, recordarles que somos parte de ese entorno y que lo necesitamos. Hoy vivimos cada vez más alejados de la naturaleza, y mi intención es ayudar a reconectarnos con ella.

¿Qué beneficios emocionales y psicológicos has observado en las personas que han participado en estas caminatas?

La mayoría de las personas comenta que termina la experiencia sintiéndose más contenta y tranquila. Dicen que es un espacio que les permite detenerse en medio del ritmo acelerado del día a día, bajar los niveles de ansiedad y ganar claridad mental. También valoran mucho la sensación de logro al completar el recorrido, la idea de haber hecho algo con su propio esfuerzo, lo que fortalece la confianza y el bienestar emocional.

¿Cómo adaptas estas caminatas para que sean accesibles y seguras para todas las personas?

Usamos un sendero que ya está hecho, por donde suele pasar gente a caballo, así que el camino está bien marcado. Antes de comenzar con la actividad lo recorrimos con mi madre para asegurarnos de que fuera un trayecto seguro y no demasiado empinado. Recomendamos siempre llevar calzado adecuado y, si es posible, bastones para caminar. Si ha llovido recientemente y el terreno está resbaloso, preferimos suspender la salida para evitar accidentes. Además, mi mamá está estudiando Técnico en Enfermería, así que ella se encarga de los primeros auxilios si hiciera falta. Al inicio de cada caminata también damos algunas indicaciones sobre el entorno: hablamos de las plantas del lugar como la ortiga, que en primavera abunda y de cómo moverse con precaución. Todo esto ayuda a que la experiencia sea segura y agradable para todos.

salidas terapéuticas

Cuando haces las salidas terapéuticas ¿Son grupales o individuales?

Generalmente son grupales, con un máximo de diez personas. También tengo planificadas salidas familiares, aunque todavía no se han concretado; en ese caso participarían unos cuatro o cinco grupos familiares y las actividades se adaptarían para fortalecer los vínculos entre ellos, además de la conexión con la naturaleza. En los trekkings grupales, aunque participen varias personas a veces amigos, a veces desconocidos, el trabajo es principalmente individual. En las paradas propongo preguntas y ejercicios que invitan a la reflexión personal; cada uno puede compartir si lo desea, pero la idea es que cada persona tenga su propio proceso interno durante la caminata. El grupo mínimo suele ser de dos o tres personas, lo que también permite mantener un ambiente cercano y tranquilo.

¿Cuál sientes que es el papel que juega el entorno natural en el proceso terapéutico?

La naturaleza cumple un papel fundamental. Ayuda a que las personas se sientan más relajadas y conectadas consigo mismas y con su entorno. Incluso hay estudios que muestran cómo los colores, especialmente el verde, tienen efectos calmantes, y cómo los terpenos; las sustancias aromáticas que liberan los árboles favorecen los procesos mentales y reducen la ansiedad. Estar en un ambiente natural permite que la mente se aquiete, que las personas puedan pensar con más claridad y autorregularse emocionalmente. En definitiva, la naturaleza actúa como un espacio que facilita el bienestar y el equilibrio interno.

¿Qué tipo de temáticas abordas en los procesos personales durante las caminatas?

Antes de cada salida, las personas completan una ficha de inscripción donde pueden mencionar si están atravesando alguna situación particular que deseen trabajar. En general, la mayoría busca reducir la ansiedad y encontrar un espacio para reconectarse con el presente. Por eso, las actividades y reflexiones durante la caminata están enfocadas en el aquí y el ahora, en promover la calma, la conciencia corporal y la conexión con uno mismo a través del contacto con la naturaleza.

terapia en movimiento

¿Qué mensaje te gustaría transmitir a quien nunca ha probado una experiencia de terapia en movimiento?

El cuerpo y la mente están conectados; no funcionan de manera separada. Por eso es útil probar estas experiencias: moverse ayuda a que los pensamientos fluyan y a procesar lo que sentimos de manera diferente. No todo tiene que resolverse sentado hablando de los problemas. Muchas veces las tensiones se alojan en el cuerpo: si la mente está ansiosa, el cuerpo también lo está. Aprender a reconocer cuándo el cuerpo se pone tenso y cómo relajarlo es una forma de tomar conciencia de uno mismo y de aliviar la ansiedad. También quiero dejar invitadas a las personas a participar de estas caminatas terapéuticas; estoy segura de que les va a gustar. Además de la experiencia de conexión con la naturaleza y la relajación que brinda, podrán aprender sobre las plantas del bosque y disfrutar de un espacio único para sí mismos.

Me pueden encontrar en Instagram como @carolina.bc.ps , donde también aparece mi número de contacto. Ahí pueden enviarme un mensaje directo o WhatsApp para obtener más información, también estoy en Facebook .


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