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de 3. Febrero 2026

Caminar ligero por la vida; una mirada activa y humana sobre el envejecimiento


Mirna Nain Leiva, es trabajadora social, mediadora familiar y creadora de VueltActiva, una iniciativa que propone repensar el envejecimiento desde el movimiento, la prevención y el disfrute. Tras más de una década trabajando en contextos de conflicto y acompañamiento familiar, y luego de un largo paréntesis dedicado a la maternidad, volvió al mundo laboral con una pregunta clara ¿Cómo aportar desde un lugar más optimista, activo y humano al bienestar de las personas mayores? Ese regreso coincidió con su formación en gerontología social y con una experiencia personal profundamente ligada al deporte y a la naturaleza. Corredora de cerro y calle desde hace más de diez años, Mirna, encontró en el caminar una herramienta simple pero poderosa para promover autonomía, vínculo social y sentido de vida en la vejez. En esta entrevista nos comparte el origen de VueltActiva, su mirada sobre el envejecimiento activo y cómo, a través del soft trekking y el trabajo comunitario, ha ido acompañando a personas mayores a reconectarse con sus capacidades, su entorno y consigo mismas. Una conversación que invita a cuestionar estereotipos, a moverse y a mirar esta etapa de la vida como una oportunidad llena de posibilidades.

Mirna Nain Leiva


¿Cómo nace VueltActiva y qué te motivó a crear experiencias de trekking pensadas especialmente para personas de la tercera edad?

La motivación surge cuando sentí la necesidad de darle un nuevo enfoque a mi profesión como trabajadora social y mediadora familiar, desde el área preventiva. Quería desarrollar un rol que promoviera habilidades, participación y bienestar, viendo a las personas mayores como sujetos de derechos y capacidades, y no desde una mirada asistencialista o centrada en la carencia.

En ese proceso busqué complementar mi hobby de correr y caminar con el trabajo social, y así nace VueltActiva. El foco en las personas mayores también tiene un origen personal, marcado por la experiencia de haber tenido abuelos longevos y activos, lo que me inspiró a pensar el envejecimiento como una etapa con proyección. El soft trekking se convirtió en una herramienta clave, por ser una actividad simple, accesible y con múltiples beneficios, que fortalece la autonomía y mejora la calidad de vida, entendiendo el envejecer no como un declive, sino como una etapa activa y significativa.

Concepción

¿De qué manera el soft trekking puede transformarse en una herramienta de empoderamiento para las personas mayores?

El soft trekking puede transformarse en una potente herramienta de empoderamiento cuando se adapta a las capacidades de cada persona y se vive como una experiencia integral. Es una forma simple, económica y muy efectiva de mejorar la calidad de vida, porque permite unir tres pilares fundamentales: lo físico, el empoderamiento personal y la participación social. No se trata solo de caminar, sino de recuperar autonomía, fortalecer la confianza en el propio cuerpo y volver a sentirse capaz. Muchas personas habían estado inactivas por largos periodos, y el hecho de volver a moverse les entrega propósito, rutina y sentido, además de reforzar la idea de que cada persona es protagonista y responsable de su propio bienestar.

Además, el caminar en grupo favorece el vínculo, combate la soledad y genera espacios de encuentro y apoyo mutuo, especialmente en una etapa de la vida donde las pérdidas son parte del proceso. Así, el entorno deja de ser una barrera y se transforma en un espacio de posibilidades, donde las personas mayores se reconocen activas, valiosas y con capacidad de seguir desarrollándose.

¿Qué aspectos consideras clave al diseñar rutas y actividades que promuevan el bienestar físico sin perder de vista la seguridad y el disfrute?

Al diseñar las rutas considero clave que sean accesibles, progresivas y bien planificadas. Siempre informo con anticipación el lugar, la distancia, el tipo de terreno y el tiempo estimado. Enviamos el mapa y el punto de encuentro por WhatsApp, de modo que todas sepan por dónde vamos y puedan incorporarse si se atrasan. La comunicación permanente es fundamental para la seguridad y la tranquilidad del grupo.

Los recorridos se ajustan a sus capacidades y los ritmos son personalizados, buscando que cada participante camine acompañada por alguien con un paso similar. No se trata de llegar rápido, sino de disfrutar el trayecto, conversar y sentirse parte del grupo. Muchas veces el diálogo hace que la caminata fluya sin darse cuenta de la distancia recorrida. También busco que las rutas combinen naturaleza, espacios urbanos y elementos culturales, y cuando repetimos un recorrido incorporamos pequeños desafíos o momentos de contemplación.

Nonguen

¿Cómo se integran los talleres y actividades complementarias dentro de la experiencia VueltActiva y qué impacto has visto en quienes participan?

El impacto ha sido muy significativo, tanto en los talleres como en las caminatas. Una de las cosas que más me emociona es escucharlas decir “no sabía que era capaz de hacer esto”. Verlas salir incluso en meses difíciles, como el otoño en Concepción, con frío y chubascos, habla de personas con ganas de vivir, de disfrutar y de darle sentido a sus días. A través de estas experiencias he visto cómo recuperan confianza, motivación y propósito. Empiezan a valorar cada salida como un día ganado, a abrirse a nuevas experiencias y a dejar atrás creencias limitantes sobre la vejez, el cuerpo o la incapacidad.

Los talleres y charlas complementan este proceso, ayudando a cuestionar los paradigmas negativos sobre el envejecimiento y a promover una mirada más flexible y activa. Muchas llegan con inseguridades producto de caídas, enfermedades o experiencias pasadas, y ahí el acompañamiento empático, el refuerzo positivo y las metas alcanzables son claves. Para mí también ha sido un aprendizaje profundo. Son personas con una enorme riqueza de experiencias, conocimientos y vivencias, y generar espacios donde eso se valore y se comparta ha sido una de las mayores gratificaciones de este proyecto.

¿Qué rol juega la participación social en tus propuestas y cómo se fomenta el vínculo entre las personas que se suman a los trekkings?

La participación social es un pilar central en mis propuestas. Cuando salimos en grupo se genera un fuerte sentido de pertenencia, una identidad compartida y una dinámica de apoyo mutuo, donde todas caminamos hacia un mismo objetivo. Se cuidan entre ellas, se animan cuando alguien anda con menos energía y se fomenta un liderazgo compartido que fortalece el vínculo y el compromiso con la actividad.

También hay una conexión muy profunda con el territorio. Compartimos el amor por nuestra ciudad y por el entorno natural que nos rodea, lo que refuerza el orgullo de ser penquistas y sureñas. Caminar juntas por lagunas, parques, cerros o espacios urbanos no solo es ejercicio, sino una forma de valorar y cuidar el lugar donde vivimos. El vínculo se fomenta a través del caminar acompañado, del diálogo y de la escucha. Las rutas se hacen al ritmo del grupo, muchas veces de a dos o tres personas, lo que facilita la conversación, la amistad y la complicidad. No es solo moverse, sino compartir historias, recuerdos, humor y conocimientos, especialmente sobre la naturaleza y la vida.

¿Has observado cambios en la autonomía, la confianza o el ánimo de las personas mayores después de participar en estas experiencias?

Sí, he observado cambios muy claros en la autonomía, la confianza y el ánimo. A medida que suman kilómetros, las personas mayores ganan seguridad y se sorprenden de lo que son capaces de lograr, sintiendo que las distancias se hacen cada vez más cortas. Estos logros rompen estereotipos sobre la vejez, fortalecen la autoestima y fomentan la toma de decisiones, ya que participan activamente en la elección de rutas y ritmos. Además, esa confianza se traslada a su vida diaria, reduciendo la sensación de aislamiento y reforzando su bienestar.

¿Cuáles han sido los principales desafíos al trabajar con este grupo etario y cómo los has abordado desde VueltActiva?

El principal desafío ha sido el enganche inicial. Muchas personas mayores no se atreven a participar por creencias negativas sobre la vejez, muy arraigadas a nivel sociocultural, como la idea de que ya no pueden, que deben descansar o que el esfuerzo no es para ellas.

Esto lo abordo desde la socioeducación, el acompañamiento y la experiencia concreta. A través de talleres, charlas y pequeños desafíos progresivos, van comprobando que sí son capaces, ganando confianza y dejando atrás esos temores. Cuando viven la experiencia, el cambio de mentalidad ocurre de forma natural. Mi objetivo es reforzar la autonomía y la independencia el mayor tiempo posible, entendiendo el envejecimiento no como un declive, sino como una etapa llena de posibilidades, movimiento y nuevas vivencias.

¿Qué sueñas a futuro para VueltActiva y qué mensaje te gustaría transmitir a las personas mayores que aún dudan en sumarse a este tipo de actividades?

A futuro sueño con que VueltActiva siga creciendo y que se sumen más personas, especialmente varones, para formar grupos más heterogéneos donde se compartan distintas miradas, conversaciones y se generen nuevas amistades. Me encantaría organizar caminatas recreativas de distintos kilómetros, al estilo de las corridas, donde las personas puedan prepararse, cruzar una meta y sentirse orgullosas por haberse atrevido a desafiarse. El mensaje que quiero transmitir a quienes aún dudan es que se permitan vivir experiencias que les hagan bien, que disfruten el camino y se atrevan a reforzar la idea de que cada persona es protagonista y responsable de su propio bienestar y que Caminar tiene un sentido simbólico muy potente: es avanzar, superarse y recorrer la vida de forma más liviana.

Contacto: Instagram


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