Aves de Chile
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de 8. Febrero 2018

Aves de Chile


De pajareo por los humedales costeros de la Región del Maule.

Como todos los observadores de aves no tengo problemas para madrugar, levantarse temprano es la primera premisa para tener una buena jornada de observación de aves, así que salgo de Talca cuando todavía está oscuro y tras hora y media de trayecto por carretera llego al humedal de Putú cuando todas las aves están cantando y buscando su primera comida del día.

Humedal de Putú

Este humedal ha sido recientemente reconocido por las autoridades chilenas como Santuario de la Naturaleza y a nivel internacional es sitio IBA (Important Bird and biodiversity Area) reconocido por la prestigiosa organización BirdLife International, y es que estas pocas cientos de hectáreas albergan 130 especies de aves.

Monto el telescopio en el mirador que está justo al lado de la carretera a solo tres pasos del auto, desde ahí se pueden observar la laguna, el pajonal y los potreros de detrás. En un momento cuento varias especies de patos, garzas y limícolas, desde el pajonal llega la discreta vocecilla de una de las joyas de la fauna chilena, el precioso Siete-colores (Tachuris rubigastra).

Sin moverme de sitio roto 180grados, y es que justo al otro lado de la carretera hay un remanente de matorral nativo, solo hay que afinar un poco el oído para detectar a un par de especies endémicas propias de ese tipo de hábitat, el Hued-hued castaño (Pteroptochos castaneus) y la Colilarga (Sylviorthorhynchus desmursii), muy difíciles de observar pero muy vocales y como sabemos todos los fanáticos de la observación de aves el canto cuenta igual que la visión directa.

Con un buena cantidad de especies anotadas me echo el telescopio al hombro y camino por el camino que cruza el humedal hacia la costa, en los potreros y vegas colindantes voy detectando nuevas especies de aves entre ellas los discretos Mineros (Geositta cunicularia), Bailarines chicos (Anthus correndera) y un macho de Chercán de las vegas (Cistothorus platensis) vocalizando a pleno pulmón.

Trayecto por la costa

Vuelvo al auto y me dirijo al norte siguiendo la costa, a los pocos kilómetros paro a echar un vistazo en la Desembocadura del río Huenchullamí, aquí el nivel de las aguas es muy variable, hoy está lleno de agua por lo que hay muchos cisnes de cuello negro, los días que está más bajo es más entretenido para buscar Chorlos y Playeros. Repaso los potreros encharcados donde pasta un grupo de caballos con telescopio y binoculares y añado algunas especies más a la lista, entre ellas el discretísimo Pato rinconero (Heteronetta atricapilla).

El Sitio IBA Desembocadura del Mataquito

Retomo la marcha nuevamente hacia el norte hasta cruzar por sobre el río Mataquito, busco la zona del estuario que también está reconocida internacionalmente como IBA, sigo hasta llegar al final del río. En las orillas hay multitud de aves, grandes cantidades de Cormoranes, Pelícanos y Gaviotas varias, entre ellas la buscada Gaviota garuma (Larus modestus) una de las especialidades locales.

Me acerco al mar, soy fanático de las aves marinas, al instante veo al más bonito de los cormoranes, el Lile (Phalacrocorax gaimardii), luego una enfilada bandada enorme de Guanayes (Phalacrocorax bougainvillii) y a la distancia sobre el mar veo a través de las lentes una gran bandada de Fardelas negras (Ardenna grisea) desplazándose hacia el sur, con un poco de suerte espero detectar algún Albatros, siempre se ven a distancia pero con práctica pueden identificarse a nivel de especie desde la playa, busco y busco y por unos segundos veo el inconfundible patrón blanco y negro de la parte inferior de las alas de un joven Albatros de ceja negra (Thalassarche melanophris).

Me muevo hacia arriba del río y me concentro en uno de los platos fuertes del día, las islas fluviales y bancos de arena que se forman en el último tramo del río Mataquito. La cantidad de aves es tremenda: grupos enormes de aves migratorias se mezclan con las residentes, entre las primeras destaca una gran bandada de Rayadores americanos (Rynchops niger), un grupo de Zarapitos (Numenius phaeopus) y un banco de arena aparece cubierto por Gaviotas de Franklin (Leucophaeus pipixcan) y Charranes elegantes (Thalasseus elegans), entre los habitantes permanentes del sitio destaca la gran concentración de Ostrero americano (Haematopus palliatus) que tiene aquí uno de sus bastiones en Chile.

Doy por buena la jornada con más de 70 especies en la lista, ahora voy a buscar restaurante para recuperar fuerzas con algún plato de pescado o marisco local.

En caso que estas interesado en salir conmigo a observar estas y muchas mas aves en su habitat natural puedes ver nuestra oferta o me contacten via correo electrónico. Si quieres hojear un poco te recomendamos nuestro libro Exploremos la Costa de Chile Central.