Vivir y trabajar en Chile

Para muchos, un viaje a Chile significa al mismo tiempo un trampolín hacia una nueva vida.

Durante el viaje por este hermoso país, uno llega a pensar en porqué no darse la oportunidad de tomarse un tiempo libre para quedarse más tiempo y vivir algo nuevo.

A todas las personas curiosas, con ánimo de aventuras, de conocer algo nuevo, de experimentar en la vida, receptivos y abiertos a lo novedoso, les ofrecemos en estas páginas información importante sobre el tema: práctica, vida y trabajo en Chile.

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Según http://www.inmigrantesenchile.com/

Para emigrar a Chile necesitas legalizar tus documentos en caso de que seas profesional o que te vayas con la familia. Irte y una vez allá tramitar tu residencia y permiso de trabajo.

Si eres profesional, el proceso es bastante simple, ya que únicamente necesitas una oferta de trabajo notariada que te haya emitido un ciudadano chileno o extranjero residente. Con eso obtendrás una visa de residencia temporal con una vigencia de un año, y un permiso de trabajo por el mismo tiempo, que te dará la posibilidad de vivir y trabajar legalmente en territorio chileno. Al cabo de ese tiempo, y cumpliendo algunos requisitos podrás solicitar la residencia permanente o renovar tu permiso temporal por un año más.

El costo de la visa de residente temporal + permiso de trabajo es muy bajo.

Si no eres profesional, el requisito indispensable es tener un contrato de trabajo en Chile notariado para poder pedir tu residencia, ya con eso tendrás residencia temporal y permiso de trabajo por un año. Al cabo de ese tiempo, podrás convertir en residencia permanente. El costo del trámite es el mismo del permiso anterior.

Escalones

Debemos ir serenos y alegres por la Tierra,

atravesar espacio tras espacio sin aferrarnos a ninguno,

cual si fuera una patria; el espíritu universal no quiere encadenarnos ni acorralarnos,

quiere que nos elevemos, que nos ensanchemos escalón tras escalón.

Apenas hemos ganado intimidad en una morada y en un ambiente,

ya todo empieza a languidecer,

sólo quien está pronto a partir y peregrinar podrá eludir la parálisis que causa la costumbre.

Hermann Hesse