Operación de rescate

Rescate en zonas remotas

Dar la alarma y transportar la persona herida

Al llegar al lugar del accidente el socorrista debe en primer lugar examinar la respiración y el pulso del accidentado, así como verificar si éste ha perdido el conocimiento. Luego de estimar el peligro y la prioridad, el accidendato deber ser rescatado lo antes posible del área de peligro (caída de piedras, avalanchas, altura extrema, bajas temperaturas). Sin embargo, un transporte atolondrado e inapropiado puede representar un grave peligro para el accidentado, causando por ejemplo lesiones vertebrales. El socorrista tiene que ser capaz de estimar por sí solo, si el transporte del afectado es más peligroso, que la permanencia en el área de peligro. En al caso de que haya sólo un socorrista disponible, éste puede transportar al accidentado durante distancias cortas usando diferentes técnicas para levantar a una persona, como el método de arrastre (Rautekgriff) o el de cargue de brazos (Feuerwehrgriff).

Después de que el accidentado fue rescatado del área de peligro se deben aplicar las medidas de primeros auxilios necesarias. Dependiente de la gravedad de las lesiones se debiera instalar un campamento para el accidentado, si es posible con una carpa, colchoneta y saco de dormir. En el caso de expediciones el accidentado debiera ser transportado en lo posible hasta el campamento base. En una expedición bien preparada debiera existir durante todo el tiempo comunicación por radio entre el campamento base y los participantes. Ahora bien, se deben considerar otros pasos.


Estimación de la situación

  • ¿Debe ser transportado el accidentado?
  • ¿Puede ser transportado el afectado?
  • ¿Qué posibilidades de transporte están a disposición?
  • ¿Debo descender y buscar ayuda?

¿Cómo puedo buscar ayuda?


Dar la alarma

En la mayoría de los casos los teléfonos móviles no funcionan, ya que el alcance de la señal no es suficiente en las montañas chilenas. De todas maneras, subir a la cima de un cerro ayuda a menudo a mejorar la recepción. Otra posibilidad es contactar a arrieros, que transitan por los Andes frecuentemente, y en las áreas fronterizas a la policía a caballo. En caso contrario hay que descender hasta el próximo poblado, lo que puede tomar días. Ya en el poblado se debe, primero que nada, informar a la policía (carabineros) al número nacional 133. Grupos con un número considerable de participantes deben portar equipos portátiles de radio VHF, equipos satelitales para efectuar llamadas de alarma (www.cospas-sarsat.org) o teléfonos satelitales (www.iridium.com). Si los socorristas se encuentran ya en las cercanías del accidentado, pueden indicar su ubicación con balas luminosas o pitos.

Aviso de salida y de llegada

se recomienda nunca salir solo a caminar en las montañas. En el útimo hospedaje o control policial se debe dejar una fotocopia del pasaporte, indicar la ruta y para cuándo está planeada la vuelta. Además se debe dejar en claro a partir de que fecha se debe iniciar una operación de búsqueda. La asociación de socorro andino chilena ofrece además la posibilidad de registrar la salida y llegada de una excursión telefónicamente al fono (02) 699 4764 o en su página web www.socorroandino.cl  


Transporte

Una vez que el accidentado ha sido rescatado del área de peligro, se le prestaron primeros auxilios, y se ha estimado la situación llegando a la decisión de que éste debe ser transportado para recibir atención médica, se deben considerar las alternativas para su traslado. Un sólo socorrista puede transportar un accidentado únicamente por distancias cortas, incluso utilizando una camilla improvisada. Si dos o más socorristas están a disposición, se pueden salvar distancias considerablemente mayores. La utilización de animales de carga en Chile se puede organizar relativamente fácil y puede significar una gran ayuda.

La alternativa más confortable, a menudo la única posibilidad para rescatar un accidentado desde regiones intransitables, es el uso del helicóptero de rescate.

Formas de transportes improvisado

Un socorrista

Para poder salvar distancias considerables se debe improvisar el transporte del accidentado con cinturones, lazos y cuerdas. Es importarte acolchar bien los lugares de contacto de las cuerdas y/o cinturones con el accidentado y el socorrista para evitar dolores que se manifiestan rápidamente producto de la presión del transporte. El transporte en la nieve es relativamente fácil, ya que el accidentado puede ser jalado sobre una colchoneta o un saco de dormir.

Varios socorristas

Las particularidades del terreno y la altura permiten, a menudo, sólo el transporte a mano del accidentado. En estos casos una camilla es la opción más segura y cómoda y puede ser utilizada sobre distancias medianas. Cualquier otra técnica de transporte sirve únicamente para distancias cortas, en la mayoría de los casos únicamente para el rescate desde el área de peligro y un par de cientos de metros más. En el caso de expediciones, es razonable llevar consigo dos tubos, que se puedan unir con mangas de chaquetas o una cuerda. También se pueden utilizar varas de coligüe (bambú) o troncos delgados de árboles, los cuales deben ser cortados adecuadamente. Además se pueden improvisar medios de transporte con cuerdas y lazos bien alcolchados. En el caso de que haya sólo dos socorristas a disposición, éstos se pueden sujetar a las mochilas.

Animales de carga

El uso de caballos y mulas es muy común en los Andes chilenos, ya que son el medio de transporte más importante, a menudo, el único de los campesinos en las montañas. Es preferible el uso de caballos, ya que las mulas pasan con facilidad a un trote incómodo. Si la persona no está en condiciones de montar, entonces debe ser acompañada por otra persona, que debe subir para sostenerla. La construcción de una camilla es a menudo imposible, debido a que en la altura generalmente no se encuentran los materiales adecuados, además en la mayoría de los casos no pueden ser usadas por las características del terreno.

Helicóptero

En la Región de Santiago y en casos excepcionales, también en otras regiones, se puede solicitar un helicóptero a: http://www.aerorescate.cl/o al fono: 800 801 131. En el caso de no estar asegurado para este tipo de situaciones, se debe contar con gastos de US$1.000 aproximadamente por cada hora de vuelo. Además, se debe contar con tiempos de espera de varios días, sobre todo bajo malas condiciones climáticas. Para indicar la exacta ubicación del accidentado es de gran ayuda un equipo GPS. Además se debe apoyar el aterrizaje de la máquina, seleccionando un área de aterrizaje segura, en lo posible suelo firme, llana y alejada de obstáculos peligrosos, como cables de electricidad. Además es necesario indicarle al piloto la dirección del viento, por ejemplo amarrando un trozo de tela en el bastón de apoyo.

Desarrollo de una operación de rescate con helicóptero

  • Quitar todo tipo de objetos (equipo) del área de aterrizaje.
  • Situarse con la espalda hacía la dirección del viento. Ponerse lentes contra el polvo.
  • Los dos brazos hacia arriba indican: Yes = por favor ayuda y aterrizar aquí. (un brazo hacia arriba indica: No = no hace falta ayuda, no aterrizar).
  • Quedarse en el lugar hasta que el helicóptero haya aterrizado. Arrodillarse en caso de que el aterrizaje sea demasiado cerca.
  • En el caso de que exista peligro para el piloto, suspender el aterrizaje cruzando los brazos varias veces sobre la cabeza.