Volcán
Descabezado Grande (3830 m)
El
escupe-ceniza sin cabeza
Grado
de dificultad: Trekking
Duración: 5 días
El
"Gran Descabezado", que ya desde lejos se distingue
como un volcán con la cabeza "cortada", con su
base de 10 a 12 kilómetros de largo y un diámetro
del cráter de 1,5 km, realmente es un impresionante representante
de su estirpe. El 10 de abril de 1932, el cráter vecino
Quizapu, con una tremenda erupción, regó la región
con 25 kilómetros cúbicos de material volcánico;
la lluvia de ceniza se hizo sentir incluso en Sudáfrica.
La leyenda reza que el nombre del cráter con 700 m de diámetro
proviene de la coloquial expresión "Quién sabe,
pu!", que supuestamente sería la respuesta a la pregunta
por el nombre del fauce de volcán por el lado sur.
El
ascenso técnicamente simple vale la pena no sólo
para volcanólogos. Paulatinamente, este paisaje extremadamente
variado se está transformando en un Eldorado tanto de excursionistas
como de andinistas. Por encima de cristalinos ríos, cascadas
y termas calientes, selvas con manadas de papagayos y un blanco
desierto de ceniza, reina el Descabezado con su cráter
principal, lleno de hielo. Hasta entrado el verano hay que contar
con duros campos de nieve vieja, que obligan al uso de crampones
y piolet.
Punto
de partida
Talca.
Cómo
llegar
La
carretera internacional a Argentina pasa por el pequeño
y plácido pueblo de San Clemente. En el km 40 hay una bifurcación
hacia el norte, y en el kilómetro 65 desde Talca se encuentra
Vilches que es la entrada a la reserva natural Altos de Lircay
(poca infraestructura; comprar víveres a más tardar
en San Clemente). En la entrada de la reserva natural Vilches
(1000 metros de altura aprox.) hay un puesto de Conaf, donde se
consigue información actualizada sobre el parque.
Desde
el terminal de buses en Talca, varios buses salen diariamente
a Vilches (aprox. 2,5 horas). Más información: Buses
Vilches, Tel. +71-235327
Entrada
$
1.000, sitio de camping oficial: $8.000 ó $1.000/día
y persona dentro de la reserva.
Día
1 (8 hrs.)
El
camino en dirección oriental está claramente señalado
con "Mirador" y "Valle Venado". 3 a 4 horas
de subida nos llevan al ex "refugio", de que lamentablemente
poco queda. En los alrededores hay agua potable y buenos lugares
para acampar; algunos sitios están ubicados directamente
a la orilla del arroyo. Hacia finales de verano, sin embargo,
este se seca con frecuencia.
Luego
hay que prestar atención: el camino se bifurca varias veces
en el trayecto pedregoso que sigue. Nos mantenemos siempre a la
derecha, ahí donde la loma en declive se vuelve más
plana. Después de una media hora, el Mirador premia al
caminante con el maravilloso panorama del valle del río
Claro. Allí, el camino en esta zona claramente visible
y señalado, baja serpenteando a la quebrada del río
Claro. Bajamos siguiendo el curso del río, para luego subir
el valle siguiente en dirección este. La bifurcación
está señalada, y se reconoce desde lejos por el
campo de lava. De vez en cuando, el camino se pierde, pero finalmente,
después de haber caminado unas 3 horas, arribamos a un
refugio, donde hay buenos lugares para acampar.
Día
2 (8-9 hrs.)
Ahora
el camino sube fuertemente, siempre al norte del chorro de lava
petrificado en el valle Blanquillo. La primera vista bella del
Descabezado se tiene desde la laguna, que además invita
a un refrescante baño. Un poco más de subida, y
ante nuestros ojos se abre un vasto campo de pastos al pie de
la montaña. Luego seguimos un pequeño arroyuelo
hasta dar después de 6 a 7 horas con la pequeña
casa de piedra del arriero, quien siempre tiene buenos consejos
para el ascenso. Él vive justo al lado de unas termas que
seducen con la perspectiva de un espectacular descanso.
Día
3 (7 hrs.)
Primero
se sube por la ladera del volcán en dirección del
filo entre el Cerro Azul y el Descabezado; la cumbre se ataca
después desde el lado sur. La parte rocosa de la subida,
que se incrusta como una cinta en la porosa piedra volcánica,
desde lejos se ve muy exigente. Pero, en realidad, no cuesta tanto;
apenas tenemos que usar las manos. A seguir, se pasa de nuevo
por una zona de piedra pómez, para luego llegar a un mirador,
donde se abre la vista hacia el cráter gigante del Quizapu,
entre el Cerro Azul y el Descabezado.
En
la última parte nos decidimos por un sector rocoso, porque
cansa mucho desplazarse en las piedras sueltas de la piedra pómez.
Cuando finalmente nos paramos en el borde del cráter a
3815 m, no quedan dudas: ¡el esfuerzo vale la pena! Desde
la cima se abre un panorama extraordinario de los Andes centrales
en el norte hasta bien entrado a territorio argentino, de montañas
cubiertas por glaciares y del imponente cráter del Descabezado.
Aún
el mismo día bajamos al campamento al lado de las termas.
Día
4 (3-4 hrs.)
El
descenso al río Claro es el mismo camino que el ascenso
por el valle del río Blanquillo. Ahora subimos por la orilla
del río Río Claro, y después de una hora
entramos algunos cientos de metros al segundo valle oriental.
La cascada Despalmado forma una atractiva laguna, donde se puede
nadar y armar la carpa: ¡el campamento más bello
de toda la excursión!
Día
5 (8 hrs.)
El
último día se sube de nuevo hacia el mirador a 1800
m, y se deshace el camino a Vilches.
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Descabezado Grande al atardecer

Subiendo sobre piedra pómez

Campamento base en el "desierto"

¡Lo logramos: el cráter!

El famoso cráter lateral Quizapu

El
tour descrito aquí es parte de nuestro libro-guía.

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