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Congelamientos
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Causas y Prevención
Informes de conocidos investigadores de la Antártica y las regiones árticas relatan, por cierto, de fríos glaciales, pero al contrario de los reportes de grandes excursiones a las montañas, rara vez, dan cuenta de congelamientos graves o incluso de pérdidas de extremidades. El motivo radica, como tan a menudo sucede, en la altura y en la pérdida de líquido que ésta ocasiona. Además, el aire seco de las alturas irrita e incluso daña las mucosas. Es por esto, que las mucosas son humedecidas a través del aire que respiramos. Respecto al oxígeno, su bajo contenido en el cuerpo en grandes alturas es compensado, como ya fue mencionado, a través de hiperventilación. Un aumento en la frecuencia respiratoria por este motivo conduce naturalmente también a una mayor pérdida de líquido. Además la humedad absoluta del aire es ya, de todos modos, muy baja debido a las bajas temperaturas. Adicionalmente, los esfuerzos realizados durante la ascensión conllevan también a una pérdida de líquido a través del sudor. Por último, pero no por eso menos importante, el cuerpo siente menos sed en grandes alturas. Todos estos son factores desfavorables que conducen a un aumento de la viscosidad de la sangre, a través de la pérdida de líquido. La proporción de las partículas sólidas de la sangre con respecto a la parte líquida de la sangre (plasma) se denomina hematocrito y se indica en porcentaje. En condiciones normales, esta relación se eleva a un 45% aproximadamente. En grandes alturas esta proporción asciende hasta un 70% debido a la ya mencionada pérdida de líquido. Ahora bien, en estas circunstancias los capilares más pequeños no son abastecidos ni de oxígeno, ni de calor a causa de la elevada viscosidad sanguínea. Además el cuerpo se concentra, en el caso de temperaturas bajas, sólo en el abastecimiento de órganos vitales y no desperdicia energía en la irrigación de otras partes del cuerpo menos importantes. Por este motivo se ven afectados principalmente los dedos de manos y pies, así como la nariz.
Prevención de congelamientos
Un equipamiento adecuado y tomar mucho líquido son las medidas más importantes sobre todo en grandes alturas. Evitar especialmente usar calcetines y zapatos humedecidos.
Grados de congelamiento
Los congelamientos son clasificados en tres grados. En primer grado, se adormecen las extremidades y palidecen. Después de calentarse, se reanuda rápidamente la irrigación sanguínea y se produce un ardor parecido al que se siente cuando se toca una ortiga. Después de pocos días disminuyen las molestias. En el caso de congelamiento en segundo grado, se forman, después del recalentamiento de las extremidades congeladas, a menudo ampollas o incluso se produce la muerte y consiguiente coloración negra de los tejidos comprometidos (necrosis). Las molestias continúan por varios meses, pero en la mayoría de los casos desaparecen en su totalidad. En el caso de congelamiento de tercer grado, se produce después de pocos días, una pérdida profunda de tejidos, además se forman ampollas de sangre y aparece una coloración negra en las zonas afectadas. En la mayoría de los casos, la pérdida de las extremidades es inevitable.
Tratamiento de congelamientos
En el caso de congelamientos leves favorece tomar bebidas calientes, sacarse las prendas de ropa humedecidas y abrigarse. Adicionalmente se pueden apretar los dedos bajo las axilas. Las zonas afectadas no se deben ni frotar con nieve, ni calentar artificialmente. En el caso de congelamiento grave la persona afectada debe ser transportada inmediatamente (eventualmente bajo administración de medicamentos analgésicos) para ser atendida lo antes posible por un médico. El calentamiento artificial de las partes del cuerpo que estén fuertemente congeladas provoca dolores extremos, controlables sólo con preparados de morfina, y puede producir inflamaciones peligrosas. Sólo en situaciones extremas y bajo administración de los más fuertes calmantes, se puede calentar una extremidad afectada en un baño de agua, aumentando la temperatura de 10°C a 37°C dentro de una media hora. A continuación dejar secar al aire, vendar con material esterilizado y acolchar bien con algodón. |

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